A pocos meses de las elecciones presidenciales colombianas de mayo reina la incertidumbre en torno al referendo con vistas a que el presidente Álvaro Uribe pueda ser reelegido por segunda vez, lo que para él está en manos de Dios.
En una reciente entrevista con la emisora regional La Voz de Montería, el mandatario dijo que la posibilidad de un tercer mandato consecutivo "dependerá de la Corte Constitucional del Pueblo y de Dios, nuestro señor".
Esta ha sido la expresión más explícita que ha hecho al respecto Uribe, quien no se ha pronunciado claramente acerca de si está dispuesto a seguir en el poder más allá de su actual mandato, algo que le han desaconsejado desde diversos ámbitos y personalidades como el escritor Mario Vargas Llosa y el ex presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa Enrique Santos.
El gobernante tan solo ha dicho que está pasando por "una encrucijada del alma".
Sin embargo, el hecho de que en la entrevista con Radio Montería haya mencionado a Dios es interpretado como una muestra de su interés en asumir otro mandato por portavoces del Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), con el que Uribe logró la reelección en 2006 tras una reforma constitucional.
Incluso, el coordinador nacional del Partido de la U, el senador Ricardo Arias, manifestó su esperanza en que la Corte Constitucional, que estudia si la Ley de Referéndum se ajusta a la Carta Magna, emitirá un fallo positivo a finales de enero, lo que agilizaría los plazos para que se haga la consulta el próximo marzo.
Sin embargo, los magistrados del alto tribunal no debatirán su fallo hasta el próximo 12 de enero, cuando regresen de vacaciones.
Según el analista político Fernando Giraldo, "hay muchas irregularidades y muchos vicios de ley por los que la Corte debería frenar el proyecto de referendo".
El hecho de que se cumplan los trámites del referendo dentro de los plazos legales es de vital importancia para Giraldo, pues, según explicó a Efe, "si la Corte pasa el referendo y Uribe se postula candidato en marzo (cuando están previstas las elecciones legislativas), los demás aspirantes podrán preparar con tiempo sus campañas" para las presidenciales, fijadas para mayo.
"De lo contrario, serán "las elecciones menos equitativas que ha conocido Colombia, en las que las llaves del juego electoral político y legislativo las tiene el presidente Uribe y todos los partidos dependen de él. Por eso habla de encrucijada en el alma", sentenció Giraldo.
Uribe sostuvo también en la entrevista con La Voz de Montería: "en lo que no tengo vacilación es en que esta patria necesita mantener una política de seguridad, mejorándola todos los días, una política de promoción de inversiones, mejorándola todos los días, una política de seguridad mejorándola todos los días".
Además, el presidente invitó a los colombianos a no tener dudas en mantener el "caminito" trazado por él.
El ex canciller Augusto Ramírez Ocampo opinó en declaraciones a Efe que al cabo de 12 años de mandato de Uribe esa senda "alejaría la posibilidad de una salida negociada a la violencia en Colombia y perpetuaría la lucha armada".
"Tengo la esperanza de que el presidente se convenza, como se lo han dicho muchos de sus pares y la prensa internacional, de que si busca prolongar su mandato traerá a Colombia una situación institucional tan grave como la que hay en Venezuela", agregó Ramírez Ocampo.
Un editorial del diario "The Washington Post" del pasado diciembre dibujó a Uribe como una alternativa al "chavismo" en América Latina, y en la línea de las recomendaciones de otros medios, como la revista británica "The Economist" o el diario "The New York Times", le pidió que apueste por la democracia y olvide su reelección.
Para la primera reelección de Uribe se modificó la Constitución por una iniciativa de origen legislativo con el apoyo gubernamental, pero en esta oportunidad ese cambio en la Carta Magna solo se dará si es votado y aprobado en un referendo, cuyo texto estudia la Corte Constitucional y ya cuenta con el visto bueno de las dos Cámaras del Congreso.