La industria brasileña mejoró en agosto el uso de su capacidad instalada, su facturación y, por primera vez en el año, el volumen de empleo, aunque la patronal alertó que la revalorización del real frente al dólar frena las ventas internacionales.
Según las cifras divulgadas por la Confederación Nacional de la Industria (CNI), en agosto se registró el primer dato positivo en el empleo, que repuntó un 1,1% con respecto a julio, pero se mantuvo un 4,5% por debajo del valor de hace un año.
"El ajuste en el mercado de trabajo terminó siendo un poco menor de lo que se esperaba antes. Es bastante probable que esté comenzando un nuevo ciclo", dijo el economista de la CNI Flavio Castelo Branco en una rueda de prensa.
Además del dato del empleo, el de la facturación también fue positivo y creció un 1,2% con respecto a julio, pero cayó el 3,6% con relación al mismo mes del año anterior y, en el cómputo del año, acumula un retroceso del 7,9%.
La mejoría de la industria repercutió en la del índice de capacidad instalada, que subió un 1,4% en el mes, hasta el 81,1% en agosto, pero que todavía es inferior al 83,7% registrado en agosto de 2008, antes de que la crisis económica afectara de lleno a Brasil.
El economista resaltó que los datos favorables de los últimos meses muestran que la industria "impulsada por la demanda doméstica" sigue en recuperación.
El mayor problema para la CNI es la revalorización de la divisa brasileña que, en el último mes, subió un 4,5% frente al dólar, un factor que encarece las exportaciones brasileñas y que tiene un efecto negativo en la recuperación de las ventas internacionales de las manufacturas brasileñas.
Desde el comienzo del año, el real ha ganado un 23,69% de valor frente al dólar, lo que sitúa a la divisa brasileña como una de las que más han subido este año.
La caída de las exportaciones, del orden del 25,1% entre enero y septiembre, ha afectado principalmente al sector industrial, que se ha resentido más que el de productos agrícolas y materias primas.