La industria brasileña mantiene una expectativa de pesimismo frente a la recuperación de las exportaciones y la reactivación del empleo, a pesar de considerar que "lo peor" de la crisis mundial ya pasó, reveló hoy un estudio realizado con empresas del sector.
El estudio "Sondeo Industrial" de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP) indicó que en opinión de los empresarios la "demanda externa" todavía es "débil" y la carga tributaria se mantiene "alta" y eso "impide una recuperación más rápida".
La encuesta correspondiente al segundo trimestre del año mostró una mejoría en los indicadores que, sin embargo, se mantienen en un nivel de "pesimismo".
Las previsiones en las exportaciones pasaron de 39,5 puntos, en el primer trimestre, para los actuales 48,2, mientras que en el aspecto de generación de empleo, se pasó de 43 puntos, en marzo, para los 49,5 en junio.
Los índices varían entre cero y cien puntos y las cifras por debajo de los 50 son consideradas dentro del nivel de pesimismo.
"El escenario cambió a lo largo de doce meses, principalmente en la demanda externa. Cerca del 20% de lo que producimos va para el exterior. Como de ese 20% perdemos casi un tercio por causa de la crisis eso marca una buena diferencia a la hora de la recuperación", señaló el responsable del estudio, André Rebelo, a la edición digital del diario Folha de Sao Paulo.
Rebelo apuntó que a pesar de la fuerte valorización del real en el año, del 14,78%, la mayoría de las empresas no consideró la variación cambiaria como la principal causa para mantener abajo los niveles de confianza.
Con mejores resultados aparecieron en los índices de volumen de producción, que pasó de 32,9 para 50,9 puntos y el de utilización de la capacidad instalada, que subió de 67 para 71 puntos.