La inflación acumulada en Brasil en los diez primeros meses del año fue del 3,5%, casi dos puntos porcentuales por debajo de la acumulada en el mismo período de 2008 (5,23%), informó hoy el Gobierno.
El índice interanual de precios hasta octubre se ubicó en el 4,17%, muy por debajo del 6,41% medido entre noviembre de 2007 y octubre de 2008, según el boletín divulgado este miércoles por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
Las tasas son totalmente compatibles con la meta que se impuso el Gobierno de terminar este año con una inflación del 4,5%, con dos puntos porcentuales de tolerancia hacia arriba o hacia abajo.
La previsión de los economistas consultados la semana pasada por el Banco Central es que Brasil terminará el año con una inflación del 4,27%, por debajo de la de 2008 (5,9%) y la menor desde la de 2006 (3,14%).
La inflación en octubre fue del 0,28%, la mayor de los últimos cuatro meses y superior al 0,24% medido en septiembre, pero muy por debajo de la medida en el mismo mes del año pasado (0,45%).
Según el Instituto, el reajuste de los precios de los combustibles fue responsable de 0,08 puntos porcentuales de todo el índice de inflación en octubre.
El precio de los combustibles aumentó el 1,74% en octubre debido principalmente a la subida de la cotización internacional del azúcar, que redujo la oferta y provocó reajustes en el precio del etanol que Brasil fabrica a partir de la caña de azúcar y que es el combustible más consumido por automóviles particulares en el país.
Como la gasolina distribuida en Brasil tiene cerca del 20% de etanol, el reajuste del alcohol combustible también provocó una subida de la gasolina.
Los consumidores brasileños pasaron a pagar en octubre, en promedio, un 10,61% más por el precio del litro de etanol y un 1,06% más por el precio del litro de gasolina, según los cálculos del organismo oficial.
El índice de inflación de octubre confirmó las expectativas de los economistas de que, tras la bajada provocada por la crisis económica global, los precios comenzaron a reaccionar y pueden presionar la inflación en los próximos meses.
Los economistas también prevén que el posible repunte de la inflación obligará al Banco Central a interrumpir ya el próximo año el proceso de reducción gradual de las tasas de interés en Brasil.
El índice oficial de inflación en Brasil calcula la variación de los precios en las once mayores ciudades del país para las familias que ganan hasta unos 10.810 dólares mensuales.