La inflación en Brasil se agudizó en septiembre con un alza mensual del 0,53 %, que supuso una escalada en los precios al consumo del 7,31 % en los últimos doce meses, informó hoy una fuente oficial.
En los tres trimestres cerrados este año los precios acumularon una subida del 4,97 %, según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
Los precios no subían a tal velocidad en Brasil desde junio de 2005 según el organismo estatal, que señaló a los pasajes de avión, los alimentos y los combustibles como los principales responsables del salto inflacionario de septiembre.
Los vuelos se encarecieron un 23,40 % con respecto a agosto, mientras que los alimentos y los combustibles, con un gran peso en el índice de inflación oficial, aumentaron un 0,64 % y un 0,69 % respectivamente.
La meta oficial para este año es un alza de precios del 4,5 %, aunque el Gobierno brasileño tolera una horquilla de hasta dos puntos porcentuales superior o inferior a ese número.
El Banco Central y el mercado financiero coinciden en sus cálculos, que apuntan a que la escalada de precios se relajará a partir de este mes, para cerrar el año con un alza que podría rondar el 6,5 %, el máximo tolerable por el Ejecutivo.
Las autoridades esperan que la crisis internacional contribuya a moderar el crecimiento de la economía brasileña en este último trimestre, lo que también reduciría la presión sobre los precios.
Con esos cálculos en la mano, el Banco Central decidió comenzar a cortar los tipos de interés en su última reunión a finales de agosto, para situarlos en el 12 % anual.
No obstante, preocupa la reciente tendencia a la depreciación de la divisa brasileña, el real, lo que va a encarecer las importaciones agravando la inflación.
La depreciación del real frente al dólar fue del orden del 15 % en septiembre, aunque en las últimas jornadas se ha invertido ligeramente esta tendencia, en parte con las intervenciones del Banco Central brasileño en el mercado de cambios.
La divisa estadounidense cerró este jueves a 1,787 reales y en las últimas semanas llegó a máximos cercanos a las 1,90 unidades de la moneda brasileña.