El índice de precios al consumo de Bolivia ralentizó su crecimiento en noviembre y alcanzó un 11,37% en lo que va del año, publicó hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La inflación en noviembre fue de un 0,13%, la menor en toda la gestión, por debajo del 0,18% de octubre, y lejos del 0,88% que registraron las estadísticas en el mes de septiembre.
La meta fijada por el Gobierno para fin de año es 12%.
Por ciudades, Tarija fue la que registró la mayor inflación en noviembre, con un 1,63%, seguida de La Paz con un 0,3% y de Cochabamba con un 0,1%.
Sin embargo, el índice de precios registró caídas en Sucre (0,5%), Potosí (0,15%), Cobija (0,12%), Trinidad (0,1%) y Santa Cruz (0,03%).
En la ciudad de Oruro, el índice de precios al consumo no registró variación en noviembre pasado, según la estadística oficial del INE.
Los elementos que más influyeron en la inflación de noviembre fueron la subida del costo de tener una "empleada doméstica", que según el INE fue de un 4,3%, y el precio del transporte público urbano, un 1,8%.
Los factores que mayor incidencia negativa tuvieron en el índice de precios al consumo fueron el precio del pollo y de los aceites comestibles, que cayeron en algo más de un 5%, meses después de las restricciones a la exportación decretadas por el Gobierno de Evo Morales.