La justicia electoral brasileña decidió que la oposición brasileña podrá usar la imagen del presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, en su propaganda a menos que éste presente una demanda en contra, informaron hoy fuentes oficiales.
La decisión fue en respuesta a una acción intentada por la coalición de partidos que apoyan a la candidata oficialista a la Presidencia, Dilma Rousseff, ante la utilización de la imagen de Lula en la campaña del opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
En espacios proselitistas emitidos esta semana en la televisión, se ven imágenes de Serra junto a Lula, en los que ambos son presentados como "verdaderos líderes", lo cual el PSDB explicó como un intento por mostrar a los electores la inexperiencia política de Rousseff, que por primera vez es candidata a algún cargo electivo.
Según la coalición que respalda a Rousseff para las elecciones del próximo 3 de octubre, la oposición habría incurrido en lo que se define como "uso indebido" de la imagen del Jefe de Estado.
Sin embargo, en una decisión publicada hoy en el portal del Tribunal Superior Electoral, el magistrado Henrique Neves explicó que "el derecho de la imagen es personal y sólo puede ser reclamado por la propia persona que tenga su imagen utilizada sin autorización previa".
Rousseff cuenta con el apoyo personal de Lula, quien la propuso como candidata presidencial al Partido de los Trabajadores (PT), y encabeza todas las encuestas de opinión, con una intención de voto de entre 45 y 47%, seguida por Serra, a quien se le atribuye un respaldo en torno al 30%.
Los mismos sondeos sitúan la popularidad de Lula cercana a un 80%, un índice que, según reconoce la propia oposición, aconseja minimizar los ataques al Gobierno en la campaña de Serra.
De hecho, Serra se resiste a criticar a Lula e insiste en que el mandatario "no es candidato", por lo que centra sus ataques en la poca experiencia política de Rousseff, quien ha sido ministra de Minas y Energía y de la Presidencia en el actual Gobierno.
El líder opositor, por su parte, cuenta con un sólido currículum político y en los últimos treinta años ha sido diputado, senador, alcalde y gobernador de São Paulo, ministro de Desarrollo y de Salud y candidato presidencial en los comicios de 2002, en los que perdió precisamente frente a Lula.