La comunidad judía de Argentina, la más numerosa de Latinoamérica, realizó hoy un acto en "solidaridad con Israel" en el que los líderes de la colectividad local justificaron la "respuesta" militar en la Franja de Gaza.
Bajo el lema "Por la paz, por la vida, contra el terror", el acto se realizó dentro de la reconstruida sede en Buenos Aires de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), blanco en 1994 de un atentado con coche bomba en el que murieron 85 personas y que fue atribuido al grupo extremista Hizbulá.
El acto se inició con la lectura de una declaración de las entidades judías de Argentina en "solidaridad incondicional al pueblo y al Estado de Israel", "sometidos al terrorismo" del grupo islamista Hamás que lanzó "miles de misiles sobre la población israelí en los últimos siete años".
El presidente de la Organización Sionista Argentina (OSA), Carlos Frauman, aseguró que Israel "ofrece la paz y la concordia" a sus vecinos y que "es el único país democrático de Medio Oriente".
"Para Israel no hay alternativa. Es una respuesta de última instancia. El Estado de Israel no desea la guerra, pero debe estar preparado para luchar y sostener su existencia", afirmó.
Frauman expresó su "solidaridad con el pueblo palestino" porque, a su juicio, esa comunidad e Israel tienen "un mismo enemigo, los terroristas, que no valoran la vida".
A su turno, el embajador de Israel en Buenos Aires, Daniel Gazit, señaló que la guerra que libra su país contra Hamás es "justa" y le fue "impuesta" a Israel por el grupo extremista cuando el 19 de diciembre pasado resolvió terminar la tregua y "bombardear ciudades israelíes con una lluvia de misiles".
Al menos 763 palestinos han muerto y 3.120 han resultado heridos en Gaza desde el comienzo de la ofensiva israelí el pasado 27 de diciembre, informó hoy el responsable del servicio de emergencias en la Franja, Moawiya Hasanein.
"No había otra opción. Empezamos esta guerra contra el grupo Hamás y no contra la población civil palestina. Cayeron civiles, lo sé, pero cayeron porque estaba el Hamás allí dentro", afirmó Gazit.
El diplomático aseguró que "Israel no se regocija con la muerte de los palestinos" y no quiere atacar a la población civil de Gaza.
"Sí hay errores de vez en cuando. El Ejército mató a algunos civiles y la mitad de los soldados israelíes que murió en la Franja de Gaza murió por el fuego amigo", añadió.
Gazit criticó a quienes acusan a Israel "con la calumnia de ser nazi" y los tachó de "ciegos" por "no entender que ésta es una lucha mundial contra el terrorismo y que Israel está en la primera línea de esta lucha contra el terror".
El embajador criticó particularmente al dirigente político argentino Luis D'Elía, que organizó esta semana una marcha hasta la embajada israelí en Buenos Aires para reclamar el cese de los ataques a Gaza.
Argentina, que fue blanco en 1992 de otro atentado contra un objetivo judío en el que murieron 29 personas, anunció el miércoles que enviará ayuda humanitaria a Gaza a pedido de la Autoridad Palestina.
El Gobierno argentino ha condenado el "uso desproporcionado de la fuerza por parte de Israel" y "los continuos ataques con cohetes por parte de grupos palestinos contra territorio israelí".
Además, ha señalado que la propuesta israelí de establecer un cese el fuego por unas pocas horas es "inadmisible".