La estatal boliviana Empresa Minera Huanuni (EMH) prevé un incremento de 14 por ciento en su producción anual de estaño respecto al volumen logrado en 2008, informó hoy a Efe el director nacional de Minería de Bolivia, Freddy Beltrán.
La autoridad explicó que la minera, nacionalizada en 2006, apunta a lograr este año una producción superior a las 9.000 toneladas finas de estaño, frente a las 7.875 toneladas registradas en 2008.
"Es una cifra histórica porque antes de su nacionalización, Huanuni producía unas 3.000 toneladas finas por año. Luego hemos ido aumentando y este año vamos a triplicar la producción de años anteriores", sostuvo.
A pesar de la subida proyectada en la producción, otras fuentes del sector advirtieron de una posible bajada en las ganancias de la compañía debido al descenso de las cotizaciones de los minerales en los primeros meses de esta gestión.
En ese sentido, el gerente de la EMH, Roberto Montaño, dijo al diario La Razón de La Paz que las utilidades de la compañía pueden disminuir en un 50 por ciento, de los 13,9 millones de dólares logrados en 2008 a alrededor de 7 millones este año.
Sobre este punto, Beltrán sostuvo que "es prematuro" hablar de una baja de utilidades y señaló que la estimación de Montaño "no es oficial", pues los ingresos dependen de la evolución de los precios internacionales, que se han recuperado en los últimos meses.
Sin embargo, admitió que la empresa Huanuni tuvo dificultades a principios de año debido a que la cotización del estaño en ese período era inferior a los cinco dólares por una libra fina.
Agregó que "la situación ha mejorado" a partir de junio, si bien la baja de precios en los mercados internacionales incidió en un descenso de 22 por ciento en las exportaciones bolivianas de minerales en la primera mitad del año.
"Si se mantienen los precios, con toda seguridad Huanuni va a tener estabilidad y va a reportar utilidades en beneficio de la propia empresa y del Estado", concluyó.
La mina Huanuni fue nacionalizada en octubre de 2006, tras un enfrentamiento a tiros y con dinamita entre los cooperativistas privados y obreros de la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol), que causó 16 muertos y más de 60 heridos.
Esta fue la mayor crisis social durante el primer año de gobierno de Evo Morales.