La ministra argentina de Seguridad, Nilda Garré, ratificó hoy el "proceso de cambio" que lleva adelante en la Policía Federal, al indicar que serán reemplazados los jefes de "varias" de las 53 comisarías de esa fuerza en Buenos Aires.
La Policía Federal, con jurisdicción en todo el país y en tela de juicio por ineficacia y excesos en la represión de delitos, está en "un proceso de cambio para una etapa de transformación", subrayó.
Garré, al frente del Ministerio de Seguridad desde su creación, en diciembre pasado, habló sobre la situación en esa fuerza de seguridad luego de cesar este miércoles al responsable de todas las comisarías de Buenos Aires, el comisario Hugo Lompizano.
El jefe policial cesado fue uno de los responsables de la seguridad en el Parque Indoamericano de Buenos Aires durante los enfrentamientos entre ocupantes ilegales del predio y vecinos que a comienzos de diciembre pasado causaron la muerte de un paraguayo y un boliviano, además de decenas de heridos.
También es uno de los policías investigados por la presunta inacción de la policía en enfrentamientos entre trabajadores desocupados y activistas del sindicato ferroviario que desembocaron en el asesinato del joven Mariano Ferreyra, militante del troskista Partido Obrero, a manos de grupos de choque sindicales.
En este sentido, Garré aclaró que Lompizano no fue cesado "por eso" sino porque se están buscando "mejores perfiles en cada área" de la Policía Federal.
"Estaba muy congelada la cúpula de la Policía Federal", aseguró la ministra al canal 26 de la televisión local por cable luego de subrayar que "está totalmente ratificado" en el cargo el jefe de esa fuerza de seguridad, Enrique Capdevila.
El jefe de la Policía Federal "está consustanciado con lo que llamamos Seguridad Democrática: queremos tener seguridad sin delegar el poder en las fuerzas policiales o de seguridad", matizó.
"Capdevilla nos acompaña en forma muy leal", agregó la ministra.
El Ministerio de Seguridad fue creado a mediados de diciembre pasado por la presidenta argentina, Cristina Fernández, en medio de los graves disturbios por la ocupación ilegal del Parque Indoamericano, situado en la zona sur de la capital argentina.