Un poco más de la mitad de los 5.565 municipios brasileños sufrirá con déficit en el abastecimiento de agua en 2015 pese a que Brasil es la mayor potencia hídrica del mundo, según un estudio divulgado hoy por la estatal Agencia Nacional de las Aguas (ANA).
La agencia reguladora calcula que Brasil necesitará invertir 22.000 millones de reales (unos 13.174 millones de dólares) en los próximos cinco años para impedir que el 55 % de los municipios del país enfrenten problemas para abastecerse de agua.
El diagnóstico forma parte del "Atlas Brasil: Abastecimiento Urbano de Agua", un estudio sobre las tendencias de demanda y de oferta del líquido en las ciudades brasileñas divulgado hoy con motivo del Día Mundial del Agua.
Según la ANA, de la escasez mundial de agua en el futuro no se salvará ni Brasil, país que tiene el mayor potencial hídrico del planeta.
Brasil está atravesado por el río Amazonas, comparte con sus vecinos en el sur el acuífero de Guaraní, la mayor reserva subterránea de agua del mundo, y analiza los límites de otro acuífero en la Amazonía que puede ser aún mayor.
El estudio, que analizó la disponibilidad hídrica, el crecimiento de la población y las condiciones de infraestructura de los municipios, concluyó que en cinco años la demanda de agua será mayor que la oferta en el 55% de las ciudades.
Entre los municipios que tendrán problemas para atender la demanda figuran urbes como Sao Paulo, Río de Janeiro, Salvador, Belo Horizonte, Porto Alegre y Brasilia.
Las ciudades con problemas para el abastecimiento de agua albergarán en 2015 a cerca de 125 millones de personas, para entonces el 71 % de la población brasileña.
Los técnicos calculan que, con un crecimiento de 45 millones en el número de habitantes hasta 2025, Brasil necesitará elevar su oferta de agua en 137.000 litros por segundo para satisfacer la demanda de la población.
Actualmente, el país ofrece 587.000 litros de agua por segundo para una demanda calculada en 543.000 litros por segundo.
"La mayor parte de los problemas de abastecimiento urbano de Brasil está relacionada con la capacidad de los sistemas de producción, lo que exige alternativas técnicas para la ampliación de las unidades de captación", según el estudio.
El presidente de la ANA, Vicente Andreu, dijo que el Atlas servirá para orientar la planificación de la gestión de las aguas en Brasil, un país en el que el 90 % de las residencias cuenta con el servicio de abastecimiento.
"Existe una cultura de la abundancia de agua que no es verdadera porque la distribución es absolutamente desigual", asegura Andreu.
Mientras que la región norte de Brasil tiene el 81 % del potencial hídrico del país, por contar con la cuenca del Amazonas, sólo el 14 % de la población es atendida satisfactoriamente.
La inversión de 22.000 millones de reales necesaria para evitar el déficit de agua en 2015 tiene que ser dirigida, según el estudio, a las obras para permitir el aprovechamiento de nuevas fuentes y para adecuar los sistemas de captación y distribución.
El estudio recomienda que la mayor parte de los recursos (51 %) beneficie a las grandes ciudades del país y a los municipios de la región semiárida del noreste del país.
El Atlas también recomienda una inversión urgente en sistemas de tratamiento de aguas negras no sólo para universalizar este servicio, del que carece gran parte del país, sino para reducir la contaminación de ríos que son fuente de captación de otras ciudades.
Para proteger a los ríos de esa contaminación se necesitan inversiones por otros 47.800 millones de reales (unos 28.623 millones de dólares) en el tratamiento de aguas negras.