Al ritmo de la música, con un gran concierto al aire libre, varios miles de haitianos se liberaron esta noche del peso de la muerte que les atenazaba desde el terremoto del 12 de enero y cerraron un periodo de duelo que debe dar paso a una nueva etapa en sus vidas.
"Es una forma de agradecer a Dios el hecho de que estamos vivos", dijo a Efe René Maurice, de 32 años, uno de los asistentes al espectáculo, quien explicó que todas las expresiones musicales haitianas estuvieron presentes sobre el escenario.
"Han venido cantantes de rap haitiano, de 'konpa', de 'reggae', solistas (...)", indicó el ingeniero, quien subrayó el deseo del público de "honrar el nombre de Dios" por medio de este espectáculo.
El concierto sirvió para clausurar oficialmente la semana de duelo que comenzó el 12 de febrero, al cumplirse exactamente un mes del terrible seísmo que acabó con la vida de 217.000 haitianos y trastornó la de todo el país, aunque los daños se concentraron especialmente en la capital, Puerto Príncipe, y en varias ciudades cercanas.
"Todos somos víctimas", rezaba uno de los lemas de las camisetas distribuidas entre los asistentes a la actividad. El otro eslogan, simplemente decía: "Yo olvido".
Y para olvidar las amargas horas y días que el pueblo de Haití ha vivido desde que ocurrió el temblor de tierra comenzó a sonar la música y grupos corales, artistas y bailarines desfilaron por el escenario, enclavado en medio del emblemático Champ de Mars, donde se asientan miles de tiendas de campaña frente al semiderruido Palacio Nacional.
El vicerrector de la Universidad de Nuestra Señora, Guy Laroche, miembro de la comisión presidencial creada para organizar los actos de la semana de luto, explicó a Efe que la intención con la que se organizó el espectáculo fue "dar confianza a los haitianos tras este desastre".
"La vida continúa", apostilló.
Por eso se dieron cita en el escenario algunos de los mejores grupos y solistas del país, "los artistas preferidos del gran público haitiano", como los calificó Laroche, que llenaron de ritmo y poesía la oscura noche de Champ de Mars.
Ajenos al olor a orina que invade la plaza, alegres por tener ante sus ojos un espectáculo cargado de ritmo y de belleza, miles de haitianos bailaban y se dejaban llevar por la mezcla de sonidos, tocando palmas y coreando las canciones, todas ellas en créole, lengua oficial.
Allí estaban artistas tan reconocidos en el país como los cantantes de rap Barikad Crew, Dom Cato, considerado una institución en materia de "reggae" y el cantautor Manno Charlemagne, una figura reconocida ininterrumpidamente desde la década de los setenta, entre otros.
Fue de ese modo como miles de haitianos reiteraron su intención de levantarse y salir adelante tras el golpe que supuso el terremoto, tal como ya hicieran durante los actos fúnebres del pasado 12 de febrero, cuando las ceremonias religiosas sirvieron para dejar constancia en todo el país el deseo de comenzar de nuevo.
Lo de esta noche fue, según Laroche, "una terapia" para un pueblo que "es muy alegre, muy animado, al que le gusta bailar, al que le gusta su música".
"Y esta noche todavía más, porque no hemos tenido el carnaval tradicional (suspendido a causa del sismo), así que esta es una ocasión para la liberación", agregó.
La anécdota de la noche fue el retraso con el que comenzó el concierto, que esta vez no obedeció a la tradicional parsimonia caribeña, sino a la visita al país del presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien por la mañana se reunió en el Palacio Nacional con su homólogo haitiano, Rene Preval.
La presencia del mandatario galo intensificó los dispositivos de seguridad en la zona e impidió que el concierto comenzara a la hora prevista.
Pero, por supuesto, a nadie le importó la demora.