La natación se despidió de Sydney con 15 récords mundiales y actuaciones memorables de Inge de Bruijn, Pieter van den Hoogenband, el "Torpedo’’ Ian Thorpe y Lenny Krayzelburg.
Tres medallas individuales de oro y tres récords mundiales coronaron a la holandesa de Bruijn como la reina del Centro Acuático, que acaparó casi toda la atención en la primera semana de los Juegos Olímpicos de Sydney.
De Bruijn se despidió ganando los 50 metros estilo libre en 24.32 segundos y añadió una tercera presea dorada a las que ya había ganado en los 100 libre y los 100 mariposa.
Sus dos primeras medallas las conquistó con récords mundiales (53.77 en los 100 libre y 56.61 en los 100 mariposa). Se lleva también el récord de los 50 (24.13), que estableció en los 50 durante las semifinales.
"Estoy flotando en una gran nube y espero no descender en mucho tiempo’’, declaró la holandesa.
"Sabía que me podía ir bien, pero no estaba segura de que ganaría tres medallas de oro. Es fácil pronosticar cosas desde afuera, pero hay que ganarlas. Una está sola allí (en la piscina), librada a su suerte’’, agregó.
De Bruijn fue la única que obtuvo tres medallas doradas individuales y eclipsó en parte los logros de su compatriota van den Hoogenband, el publicitado "Torpedo’’ australiano Thorpe y el estadounidense Krayzelburg.
Van den Hoogenband ganó oro en los 100 y 200 libre, en ambos casos con récords mundiales (47.84 en los 100 y 1:45.35 en los 200) y luego de poner de rodillas al ruso Alexander Popov en los 100 y a Thorpe en los 200.
En los 50, sin embargo, se tuvo que conformar con la medalla de bronce tras entrar tercero, detrás de los estadounidenses Anthony Ervin y Gary Hall, quienes compartieron el oro.
Thorpe ganó los 400 libre con récord mundial (3:40.59) y además cosechó medallas doradas en dos relevos, también con récords mundiales. Sin embargo, fue vencido por Van den Hoogenband en los 200 libre. Se fue así con una medalla individual de oro y otra de plata, y dos de oro en relevos.
El estadounidense Krayzelburg fue otro que se alzó con tres preseas doradas, dos de ellas individuales (100 y 200 espalda) y sin récords mundiales.
Agregó una tercera medalla de oro al integrar el relevo estadounidense campeón de 4x100 en estilos combinados, que logró un récord mundial de 3:33.73.
Un segundo récord mundial cayó en la jornada final cuando el relevo femenino estadounidense de 4x100 combinados cronometró 3:58.30.
Ese relevo dio a Jenny Thompson su octava medalla olímpica dorada, todas ellas con relevos. En forma individual obtuvo una de plata y otra de bronce.
Thompson quedó a una medalla dorada del récord femenino, que tiene la gimnasta rusa Larissa Lathynina, ganadora de nueve títulos olímpicos.
El cierre de la natación dio asimismo una medalla de oro al australiano Grant Hackett en los 1.500 libre, prueba en la que relegó al segundo lugar a su ilustre compatriota Kieren Perkins.
El Centro Acuático donde se disputó la natación registró nueve récords mundiales de hombres y seis de mujeres.
Once récords fueron individuales y cuatro llegaron en relevos.