La imagen poco constructiva de los entrenadores Jim Harbaugh, de los 49ers de San Francisco, y Jim Schwartz, de los Lions de Detroit, de intentar agredirse al concluir el domingo el partido entre sus respectivos equipos no fue visto por la Liga Nacional de Fútbol (NFL) como sancionable.
La NFL decidió dejar sin multa a Harbaugh y Schwartz, que reconocieron en sendas conferencias de prensa que no habían actuado de la mejor manera ni dado una imagen constructiva a sus jugadores y a los aficionados.
Mientras celebraba la victoria lograda por los 49ers, en el Ford Field, de Detroit, Harbaugh le dio con fuerza un apretón de manos y una palmada en la espalda a Schwartz, que consideró ofensivos esos gestos.
Entonces estalló entre los entrenadores un altercado, en el que también participaron jugadores, pero esta vez para ser los hombres que pusieron la cordura y la sensatez entre los máximos responsables del equipo.
"Por fortuna, no hubo pelea y por tanto no hay bases para una multa", declaró un portavoz de la NFL. "Ambos entrenadores hablaron con Ray Anderson (vicepresidente ejecutivo de la NFL) y admitieron que su conducta fue inapropiada y que no volverá a suceder. Creemos que su respuesta es la correcta y que su actitud será en un futuro la mejor".
El domingo, los 49ers mejoraron su marca a 5-1 al vencer 25-19 a los Lions, primera derrota que sufrió el equipo de Detroit en la nueva temporada después de haber conseguido cinco triunfos consecutivos.
Fuentes de la liga informaron que ambos entrenadores recibieron advertencias escritas, pero que podrían ser consideradas como una amonestación en su contra si se diese el caso de nuevas infracciones en el futuro.
Los dos entrenadores tampoco quisieron el lunes ofrecer una disculpa por sus acciones, aunque valoraron lo sucedido con argumentos de mejorar en un futuro.
"Personalmente creo que puedo mejorar en el saludo del termino del partido, e intentaré hacerlo", comentó Harbaugh. "No creo que haya por qué disculparse. Hablamos al respecto después del partido y, en algún punto, lo hablaremos en privado. Las disculpas siempre me suenan como excusas".
Harbaugh y Schwartz dijeron que hablaron brevemente en el túnel de Ford Field después del altercado. Un sentimiento que comparten es que no les agrada que su enfrentamiento le haya robado la atención a uno de los mejores partidos de la jornada.
"Creo que es desafortunado que los hechos acaecidos al final del partido dejaron a un lado la realidad deportiva que posiblemente fue uno de los mejores partidos de la jornada", valoró Schwart.
Harbaugh estuvo de acuerdo: "Fue un incidente desafortunado el que se dio después del partido. Tomó responsabilidad por mi parte. Lo que te hace sentir mal es que esto opaca lo que hicieron nuestros jugadores, los suyos y el partido en su conjunto".
Ambos entrenadores también coincidieron que se trata del deporte del fútbol americano en su estado más puro, duro y rudo, que fue lo que protagonizaron en el campo los 49ers y los Lions.