La OEA manifestó hoy su voluntad de seguir apoyando las actividades de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) y de integrar la política de género en las estrategias sociales, políticas y culturales a nivel nacional y regional.
Los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) ofrecieron su respaldo a la CIM en el Consejo Permanente después de que la presidenta de este organismo y ministra de la Mujer de Chile, Laura Albornoz, presentara los objetivos que la Comisión ha planificado para los próximos dos años.
En su discurso, Albornoz indicó que "el objetivo principal de la CIM es buscar que la agenda de género no solo sea de interés de las autoridades de la mujer o de sus delegadas, sino que también se consolide su integración a nivel regional y global".
Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, afirmó que la CIM es probablemente el organismo más autónomo de la organización interamericana, ya que sus decisiones son aprobadas por el Comité Directivo y no por algún cuerpo político", como lo es el Consejo Permanente.
Esta característica proporciona el respeto estricto a las decisiones adoptadas por su Asamblea de Delegadas sobre los derechos de la mujer en el continente americano y las medidas se pueden poner en práctica, dijo el titular de la OEA.
Eso indica, por otro lado, "que debemos nuestro mayor respaldo, no solo político, sino también administrativo y financiero a esta Comisión".
La presidenta de la CIM instó a los países miembros a que consideren los efectos diferenciados que la crisis económica y financiera mundial tienen en la mujer.
La crisis, aseveró, agudizará la brecha de género, principalmente en el mercado laboral.
También urgió a los miembros del Consejo a tomar acciones concretas y a "realizar todos los esfuerzos para que la CIM continúe siendo una instancia que aporte a la integración de la igualdad y equidad de género en todos los países del hemisferio".
La labor de la CIM se debe poder hacer además en condiciones efectivas para "responder a los desafíos políticos, sociales, económicos y culturales que exige una democracia no excluyente", añadió.