La OEA se congratuló hoy por la captura, la semana pasada, de nueve hombres sospechosos de ser los asesinos del abogado guatemalteco Rodrigo Rosenberg, quien implicó en su crimen al presidente Álvaro Colom a través de un vídeo póstumo.
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, reconoció, en un comunicado de prensa divulgado en la capital guatemalteca, el trabajo de la Fiscalía y de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) por los avances en las investigaciones de este crimen.
"La OEA respalda y felicita la labor del Ministerio Público y de la CICIG por lograr un avance tan importante para el esclarecimiento de este caso. Este esfuerzo, sin duda, contribuye al fortalecimiento del Estado de Derecho en Guatemala", señaló el documento.
El pasado viernes, las fuerzas de seguridad de Guatemala, en coordinación con la Fiscalía y la CICIG, capturaron a nueve hombres, integrantes de una banda criminal dedicada al narcotráfico, los secuestros, las extorsiones y el "sicariato", acusados de ser los autores materiales del asesinato del abogado, ocurrido el pasado 10 de mayo.
La OEA también reconoció "el compromiso del Gobierno de Guatemala por investigar y esclarecer los hechos, defender la legalidad, evitar la impunidad y asegurar el ejercicio efectivo de las garantías constitucionales y la plena vigencia de las instituciones democráticas".
En un vídeo grabado dos días antes de ser asesinado, Rosenberg responsabilizaba de su eventual muerte a Colom y su esposa, Sandra Torres, así como al secretario privado de la Presidencia, Gustavo Alejos, y a un grupo de empresarios y banqueros cercanos al Gobierno guatemalteco.
Esos señalamientos desataron una de las más graves crisis políticas que ha vivido el país centroamericano y desató la polarización de la sociedad entre quienes exigían la renuncia de Colom para que fuera procesado ante la Justicia y los que le apoyaban y confiaban en su inocencia.
El Gobierno negó las acusaciones y aseguró que todo se trataba de una conspiración en su contra, orquestada por grupos interesados en desestabilizar el país.
Tras la captura de los presuntos responsables materiales del asesinato, el jefe de la CICIG, el jurista español Carlos Castresana, aseguró que aún falta "llegar hasta los responsables intelectuales e intermedios".
Además, explicó que "la investigación continúa abierta" y que se están siguiendo varias hipótesis sobre los móviles de este crimen, entre ellas el político, y confió en que antes de que termine este año podrán esclarecer definitivamente el caso.