El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aplaudió hoy el acuerdo por el que el Gobierno de Sudán se compromete a integrar en su Ejército a ex rebeldes del Movimiento Popular para la Liberación de Sudán (MPLS) y pidió a las partes que cesen sin demora las hostilidades en la región de Kordofán del Sur.
"El secretario general recibe con beneplácito la firma el martes en Adis Abeba del acuerdo entre el Gobierno de Sudán y el MPLS", señaló el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado en el que pidió a las partes que aprovechen el ambiente de consenso y pongan fin a la violencia en la zona fronteriza entre el norte y sur del país.
El máximo responsable de la ONU exhortó a ambas partes a garantizar la protección de los civiles en esa zona, principalmente en la Kordofán del Sur, y a que permitan el "pleno acceso" de ayuda humanitaria a quienes la necesiten en la región, escenario recientemente de enfrentamientos entre norte y sur.
El pacto alcanzado el martes en Etiopía permite a Jartum integrar en su Ejército a ex rebeldes del MPLS y contempla el alto el fuego entre el Movimiento Popular para la Liberación de Sudán/Sector Norte (MPLSN) y el Partido de la Conferencia Nacional (PCN) en la provincia del Nilo Azul y de Kordofán del Sur.
El MPLSN es un facción del MPLS, un grupo armado que luchó contra el gobierno de Jartum durante más de dos décadas para conseguir la autonomía del Sur de Sudán, cuya independencia se hará oficial el próximo 9 de julio, tras la celebración de un referéndum el pasado enero en el que la secesión obtuvo el 98,8 por ciento de los votos.
Aunque el MPLSN luchó por la independencia del Sur de Sudán, pertenece a la zona norte del país, por lo que ahora se trata de encontrar la manera de formar parte del Gobierno de Jartum.
El acuerdo firmado con la mediación de la Unión Africana (UA) permite también al MPLSN configurarse como un grupo político legal en Sudán, que entraría a formar parte de la oposición al PCN.
Ban agradeció en el mismo comunicado la mediación de la UA, liderada por el expresidente de Sudáfrica Thabo Mbeki, así como la colaboración de la misión de la ONU en Sudán (UNMIS).
Los enfrentamientos entre las tropas del Gobierno de Jartum y las milicias del MLPSN en Kordofán Sur, el único Estado productor de petróleo del norte del país, provocó el desplazamiento de más de 73.000 personas desde el pasado 5 de junio, según datos de Naciones Unidas.
Los combates en estas regiones y en la zona fronteriza de Abyei, rica en petróleo, provocaron la preocupación de la comunidad internacional sobre un posible reinicio de la guerra civil entre el norte y el sur finiquitada en 2005, que duró dos décadas y acabó con al menos 2,5 millones de muertos.