El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó hoy su apoyo a las medidas adoptadas por la comunidad internacional para combatir el aumento de los actos de piratería ante las costas de Somalia.
La portavoz de la ONU, Marie Okabe, dijo que Ban reitera su condena a todas las acciones de piratería, ocurran donde ocurran, y aseguró que está preocupado por los recientes secuestros de barcos mercantes por parte de grupos criminales somalís.
Aseguró que el secretario general "apoya con firmeza los esfuerzos de los Estados miembros para abordar este azote y colabora estrechamente con el Gobierno Federal de Transición de Somalia, la OTAN, la UE y la OIM (Organización Marítima Internacional) y otros países miembros de la ONU para luchar contra la piratería".
Okabe agregó que el secretario general acoge con beneplácito la decisión de la Unión Europea (UE) de autorizar el envío de una fuerza marítima frente a la costa somalí y la de otros Estados de trasladar navíos de sus armadas para patrullar esas aguas.
Los piratas somalís capturaron el martes un barco griego en aguas del golfo de Adén, el tercero que secuestraban en un solo día, tras un pesquero de Tailandia y un carguero de Hong Kong.
Estos tres barcos fueron capturados por los piratas tras secuestrar el pasado sábado al superpetrolero saudí "Sirius Star", en aguas del el océano Índico, 430 millas (unos 800 kilómetros) al sureste de Mombasa, Kenia.
El superpetrolero está desde el martes fondeado a cinco millas de la costa de Eyl, en la región de Puntlandia, en el noreste de Somalia, unas 900 millas al norte del lugar donde se produjo el abordaje y donde los piratas tienen sus refugios, según el Programa de Asistencia Marítima (PAM).
Con este buque, son 18 los que están en manos de piratas somalís en este momento, con más de 300 marineros, unos 130 de ellos filipinos.