El Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC) celebró hoy una reunión internacional con la que trató de estrechar la colaboración de la empresa privada en la financiación de la lucha contra las enfermedades tropicales olvidadas, así como con la mejora de la salud maternal.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el ex presidente de EE.UU., Bill Clinton, y la infanta Cristina de España fueron algunos de los más de los 400 asistentes del ámbito empresarial y filantrópico que participaron en la reunión que tuvo lugar en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
Entre las empresas representadas se encontraban el grupo sueco Ikea, la farmacéutica estadounidense Pfizer, el fabricante japonés de vehículos Toyota y la firma de moda italiana Gucci.
Ban resaltó en su discurso de apertura la importancia de que las empresas, las organizaciones filantrópicas y Naciones Unidas estrechen la cooperación en el ámbito del desarrollo, particularmente en estos tiempos de inestabilidad económica.
"La crisis económicas pone en peligro el aumento sin precedentes que hemos visto en los últimos años de las aportaciones financieras públicas y privadas al desarrollo", afirmó.
Como ejemplo de colaboración exitosa del sector privado citó la lucha mundial contra la malaria, que ha logrado reducir sustancialmente el número de casos en varios países africanos.
Recordó que la lucha contra la mortalidad materna es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que más lejos está de cumplirse, pues cada año aún muere medio millón de mujeres en el parto.
También señaló que más de mil millones de personas en el mundo se ven afectadas por las llamadas enfermedades tropicales olvidadas, que carecen de la atención médica y farmacéutica que se presta a otras patologías más comunes en Occidente.
Por su parte, Clinton defendió que "sería inmoral" que la crisis económica se llevara por delante la labor realizada en los últimos años para aumentar la salud y bienestar en el mundo en desarrollo.
Por ello, animó a buscar nuevos métodos de financiación, como el empleado por la campaña presidencial de Barack Obama, que logró atraer multitud de pequeñas contribuciones por Internet.
El ex presidente de Estados Unidos alertó que posponer la inversión en desarrollo a cuenta de la crisis conduciría a una pobreza mucho mayor a la que habrá cuando finalmente se superen las actuales dificultades económicas.
La infanta Cristina, que asistió al encuentro en calidad de directora del Área Social de la Fundación La Caixa, no tomó la palabra durante las mesas redondas que se celebraron, pero estuvo tomando notas durante las intervenciones de la jornada.
El director de la Alianza Global de Vacunación e Inmunización (GAV), Julian Lob-Levyt, agradeció el acuerdo de colaboración que su organización firmó el año pasado con la entidad catalana.
La Caixa se comprometió a liderar en España una alianza empresarial para la vacunación infantil, así como a convertirse en su primer socio privado europeo, con una inversión de 4 millones de euros en 2008.
Klaus Leisinger, presidente de la Fundación Novartis, indicó que se debe superar el debate sobre la propiedad intelectual de los medicamentos y colaborar con las farmacéuticas para que asistan a los países en desarrollo ofreciendo sus productos a precios más bajos, donándolos o financiando la investigación.
"Quedarse en la mentalidad de Robin Hood contra el sheriff de Nottingham no sirve de nada", apuntó.
Marianne Barner, responsable de iniciativas sociales de Ikea, aprovechó su presencia en la reunión para anunciar la donación de 48 millones de dólares a los programas de Unicef en India, lo que aumenta a 180 millones de dólares el compromiso financiero de la empresa sueca con la agencia hasta 2015.