La ONU defendió hoy la misión de paz que lleva a cabo en la República Democrática del Congo e insistió en que el objetivo de la ofensiva que lleva a cabo junto al Ejército congolés es "neutralizar y derrotar" a las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR).
El fin de la ofensiva es "liberar a la República Democrática del Congo de la amenaza de las FDLR y en ese aspecto se han producido avances significativos", aseguró hoy Farhan Haq, portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en una conferencia de prensa.
Haq, quien reconoció que "las FDLR no han sido completamente neutralizadas o derrotadas" y destacó que se ha debilitado "severamente su capacidad de ataque", dijo que las operaciones en el país africano a través de la misión de paz de la ONU en la República Democrática del Congo (MONUC) siguen adelante y que se espera que avancen "hacia una nueva fase en diciembre".
El portavoz del secretario general hizo estas declaraciones al ser preguntado por un polémico informe elaborado por un grupo de expertos a petición de la ONU, que fue filtrado hoy a la prensa y que tilda de fracaso la misión del organismo internacional en el Congo, al tiempo que denuncia abusos a los derechos humanos por parte del Ejército congolés.
"Los abusos contra los derechos humanos cometidos por elementos de esas fuerzas son inaceptables. La MONUC no apoyará operaciones de las Fuerzas Armadas congolesas si las unidades implicadas cometen violaciones de las leyes humanitarias internacionales, los derechos humanos o las leyes de refugiados", aseveró.
Haq evitó valorar el informe, en el que también se afirma que las acciones de la MONUC no han frenado a los rebeldes hutus ruandeses, quienes siguen cometiendo ataques violentos al este del país y que cuentan con una extensa red internacional de apoyo, porque aún no ha sido publicado por la ONU.
Los expertos encargados de realizar el informe para el Comité de Sanciones del Consejo de Seguridad han detectado que las FDLR reciben ayuda económica de personas y organismos de al menos 25 países, entre las que destacan organizaciones caritativas y religiosas españolas.
El informe, que según detallaron hoy a Efe fuentes diplomáticas llegó a principios de noviembre al Comité de Sanciones, cita concretamente a las fundaciones españolas "S'Olivar" e "Inshuti".
Se asegura que el presidente de "Inshuti", el español Joan Casoliva, había acordado conseguir "hasta 200.000 dólares para las FDLR" y enviaría fondos a los rebeldes mediante un religioso belga residente en Tanzania.
El informe también cuenta que gracias a la ayuda exterior los rebeldes pueden incluso exportar minerales extraídos de las minas que aún controlan y denuncia que desde el Ejército congolés se ha dado armas y munición a los rebeldes.
Los encargados del informe aseguran que las FDLR han recibido importantes cantidades de armas y munición durante este año llegadas de Tanzania y apunta a que los rebeldes podrían estar reclutando combatientes en Burundi.
Las reacciones a este informe no se han hecho esperar y desde Oxfam Internacional se aseguró que las investigaciones del grupo de expertos han confirmado que "la ofensiva militar ha sido desastrosa para los civiles y que ha fracasado en conseguir su objetivo", según dijo la portavoz de la organización humanitaria, Nicole Widdersheim.
"La capacidad de las FDLR de herir a los civiles permanece, mientras los mismos civiles se enfrentan a amenazas también por parte del Ejército congolés al que respalda la ONU", añadió Widdersheim, en un comunicado en el que recordó que "por cada rebelde desarmado durante la operación, ha muerto un civil".
Añadió que "las fuerzas de paz de la ONU han destinado ayuda logística valorada en seis millones de dólares en apoyar la ofensiva de un Ejército que abusa de su propia población", y pidió a la comunidad internacional que reconozca el "grave error" que ha cometido al respaldar la operación.
Fuentes diplomáticas explicaron hoy a Efe que el informe aún debe ser adoptado por el Comité de Sanciones antes de que sea remitido al Consejo de Seguridad y posteriormente difundido, por lo que es posible que parte de su contenido sufra alguna modificación.