La ONU aseguró hoy que una "crisis de confianza" entre israelíes y palestinos impide por el momento reanudar el proceso de paz en Oriente Medio, pese a los esfuerzos de Estados Unidos por poner en marcha un diálogo indirecto entre las partes.
"La situación en la zona sigue siendo frágil y la crisis de confianza entre las partes hasta ahora ha impedido la reanudación del diálogo", valoró en una reunión del Consejo de Seguridad el subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pascoe.
El diplomático estadounidense aseguró que el organismo mundial mantendrá los esfuerzos a través del Cuarteto para Oriente Medio (ONU, EE.UU., Rusia y Unión Europea) para promover los contactos entre israelíes y palestinos.
Al mismo tiempo, consideró "un hecho preocupante" la orden israelí que entró en vigor el martes y que otorga a sus mandos militares el poder para desalojar a "una amplia categoría de individuos" que no consideren residentes de Cisjordania.
"Puede tener el efecto de permitir que las autoridades israelíes deporten a estas personas, lo que ha provocado una fuerte reacción entre los palestinos y los países árabes", advirtió.
Pascoe resaltó que sigue en vigor la paralización parcial de las actividades en los asentamientos israelíes, pese a que se han producido "algunas violaciones" y siguen adelante los procesos de desalojo de palestinos en Jerusalén Este.
En ese sentido, indicó que la posición israelí incumple el compromiso adquirido en la Hoja de Ruta de imponer una paralización total de la expansión de los asentamientos y recordó que "toda actividad en los asentamientos es ilegal y debe detenerse".
Por otra parte, indicó que se han producido avances "moderados" en las negociaciones con las autoridades israelíes para permitir la entrada de una mayor cantidad y variedad de productos a Gaza, que permanece bloqueada desde junio de 2007.
Entre otras cosas, el permiso otorgado a la importación de cemento y otros materiales de construcción ha permitido iniciar la reparación de la infraestructura del territorio palestino dañada durante la ofensiva militar israelí contra Hamás de diciembre de 2008 y enero de 2009, señaló.
De todas formas, alertó de que la situación en Gaza es todavía "volátil", como demostró el incidente del pasado 26 de marzo en el que murieron dos soldados israelíes y tres militantes palestinos.
Al mismo tiempo, los grupos armados palestinos han lanzado en el último mes 35 cohetes desde Gaza, de los que 16 alcanzaron las poblaciones del sur de Israel.
También se hizo eco de la captura en Egipto de un alijo de armas que tenían como destino el territorio palestinos.
Ante esta situación, Pascoe subrayó que "no hay alternativas a la urgente reanudación de las negociaciones" entre las partes.
La embajadora de Israel ante la ONU, Gabriela Shalev, pidió en su intervención a los palestinos y los países árabes que demuestren con "acciones" su compromiso con el proceso de paz adoptando medidas "tangibles" contra el terrorismo, normalizando las relaciones con Israel y entablando un diálogo directo.
"Tienen que demostrar la voluntad de no limitarse sólo a reclamar derechos, sino a también aceptar responsabilidades", dijo.
La diplomática acusó a "los gobernantes terroristas de Gaza" de convertir el territorio en un "epicentro del terrorismo" con el apoyo de Irán.
También acusó a Teherán de colaborar con Siria para rearmar a la milicia radical libanesa Hizbulá, a la que supuestamente habrían proporcionado "misiles de largo alcance".
Por su parte, el representante palestino ante la ONU, Ryad Mansur, culpó a "las políticas ilegales israelíes" de impedir la reanudación del proceso de paz a través de la propuesta estadounidense de mantener un diálogo indirecto, como paso previo a los contactos cara a cara entre las partes.
"Reiteramos que no se puede avanzar en las negociaciones, incluido el diálogo indirecto, mientras Israel siga violando el derecho internacional, las resoluciones de la ONU y la posición de Cuarteto sobre los asentamientos", agregó.