La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha enviado el primer convoy terrestre de ayuda humanitaria a la región de Jonglei, en Sudán del Sur, afectada por la reciente violencia interétnica.
Según explicó hoy en rueda de prensa el portavoz de la OIM, Jean-Philippe Chauzy, pese al mal estado de las carreteras de la zona se ha decidido usar como complemento el transporte por vía terrestre ya que los traslados en helicóptero y aviones -los únicos utilizados hasta ahora- "son muy caros".
Los cuatro camiones que conforman el convoy transportan 1.500 paquetes de productos no comestibles, como mantas, jabón, utensilios de comida, y mosquiteras que serán distribuidas a 7.500 personas.
Está previsto que este primer envío terrestre llegue mañana a Pibor (un municipio de la región de Jonglei) y que durante los próximos días le acompañe un helicóptero cargado con la misma cantidad de ayuda humanitaria.
Desde los enfrentamientos interétnicos ocurridos en Pibor hace tres semanas que obligaron a numerosas personas a refugiarse en una zona boscosa de muy difícil acceso, la ayuda humanitaria solo pudo enviarse por aire debido a la inseguridad y al mal estado de las carreteras.
Una vez este convoy terrestre alcance la localidad de Pibor, serán las ONG las que se encargarán de distribuir la ayuda hasta la llegada del personal de la OIM.
El portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tarik Jasarevic, lamentó que el centro médico fue destruido durante los enfrentamientos y que los ciudadanos no disponen aún de servicios sanitarios básicos.
Jasarevic agregó que desde el inicio del conflicto se ha evacuado por avión a 208 heridos, 154 de los cuales presentaban lesiones graves, la mayoría de ellas producidas por balas.
El pasado martes Naciones Unidas cifró en unas 60.000 personas las afectadas por la violencia interétnica en Sudán del Sur, y según explicó hoy Chauzy, numerosas personas han pasado las últimas tres semanas escondidas en el bosque sin comida, agua potable ni acceso a los servicios médicos básicos.
Asimismo, el portavoz de la OIM explicó que otros muchos siguen ocultos en el monte y que la organización les alentará a través de mensajes de radio a acudir a los pueblos para obtener ayuda.
La OIM abrió una subdelegación en Assosa (en Etiopía, cerca de la frontera con Sudán) para atender a los refugiados de los estados de Sudán del Sur que han iniciado su salida a través de la frontera etíope.
Un total de diez autobuses y cuatro camiones se están utilizando en diferentes puntos fronterizos para transportar a los refugiados a lo largo de distancias de 60 a 200 kilómetros.
Desde el inicio del conflicto, la OIM ha trasladado a 16.805 personas desde la frontera de Etiopía hasta diferentes campos de refugiados.