La ONU espera más pruebas sobre posible armamento chino en la región de Darfur


El Comité de Sanciones de la ONU está a la espera de recibir nuevas pruebas del grupo de expertos que recientemente señaló que se encontraron varios tipos de balas fabricadas en China en áreas de la región sudanesa de Darfur, lo que podría suponer una violación del embargo de armas contra el país africano, dijeron hoy fuentes diplomáticas.


Las mismas fuentes indicaron a Efe que la presidencia del Comité, que recae sobre Austria, "pidió más evidencias" a ese grupo de expertos para "demostrar que efectivamente se encontraron estas municiones provenientes de China en Darfur".


"Se espera que estas nuevas evidencias sean presentadas al Comité mañana", agregaron.

 

Hace una semana el Consejo de Seguridad de la ONU amplió por un año el mandato a los expertos que vigilan el cumplimiento de las sanciones a Sudán por el conflicto de Darfur, con la abstención de China que subrayó su preocupación por la "objetividad" de quienes habían confeccionado el último informe al respecto.


Ese grupo de expertos, establecido en 2005, tiene el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU de vigilar el cumplimiento sobre el embargo de armas, de viajes y congelamiento de activos que se impuso a Sudán por el conflicto de Darfur.


Según datos de la ONU, unas 300.000 personas han muerto y otras 2,7 millones se han visto obligadas a desplazarse en esa región como consecuencia de los enfrentamientos entre grupos rebeldes y las fuerzas gubernamentales que cuentan con las milicias proárabes "yanyauid" como aliados.

 

También tienen que informar al comité de sanciones del Consejo sobre los individuos que obstaculicen el proceso de paz en ese país, violen la ley internacional o sean responsables de ofensivas aéreas militares.


Las fuentes señalaron las críticas de China a ese documento y su petición de nuevas pruebas, que podrían analizarse mañana, y siguiendo una práctica habitual, se publicaría el informe en los próximos días, aunque probablemente contará con la oposición china.


En el comité de sanciones, varios países han respaldado que se siga la práctica de solicitar a los expertos mayores evidencias, pero al mismo tiempo también insisten en que ese documento "debe publicarse sin importar sus conclusiones, como ha sido la práctica habitual", agregaron las fuentes.

 

Un artículo publicado recientemente por el diario estadounidense Washington Post indicaba que China habría vendido armas al Gobierno de Sudán, esperando que estas no llegarían a manos de los grupos armados en Darfur, cumpliendo así el embargo del Consejo.


Ese diario indicó que "el informe no señala que los tratantes de armas chinos supieran que ese armamento iba a ser enviado a esa región sudanesa, pero las investigaciones han proporcionado pruebas firmes de que Jartum ha enviado esas armas y municiones importadas a Darfur, donde realiza una campaña militar contra los rebeldes".


Al parecer, los expertos tienen referencias de que se habrían encontrado once tipos diferentes de balas fabricadas en China y otras israelíes y sudanesas, en las zonas de ataque de la milicia árabe "yanyauid", fiel a Jartum.

 

También señalaba ese medio que es difícil vigilar el cumplimiento del embargo y que, según los expertos, en los últimos años "Rusia ha vendido a Jartum 36 helicópteros Mi-24 y Mi-17, y desde 2008 Bielorrusia ha vendido a Sudán 15 aviones Sukhoi-25", sobre los que ese país se habría comprometido a no utilizar en Darfur.


En Pekín, el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino, Ma Zhaoxu, calificó hoy de "inapropiado" el documento y afirmó que su país "ha implementado esas resoluciones (del Consejo de Seguridad) de forma completa, seria y precisa".


"Es inapropiado para el grupo que lo redacta el realizar acusaciones sin fundamento contra Estados miembros sobre la base de información no confirmada", agregó.


Si se confirman los datos, no sería la primera vez que se encuentra armamento y equipos chinos en Darfur, ya que el grupo de expertos plasmó en un informe de 2008 el hallazgo de equipos y armamentos militares del país asiático requisados por los rebeldes.


China es el principal proveedor de armamento de Sudán, y su munición y equipo está ampliamente disponible en los mercados internacionales.


Las sanciones de la ONU exigen que, para suministrar armas a Sudán, los países proveedores deben conseguir garantías del Gobierno del país africano de que no acabarán en Darfur.


El conflicto sudanés comenzó en enero de 2003, cuando dos grupos armados no musulmanes se rebelaron contra el Gobierno por la situación de pobreza en la que se encontraba sumida Darfur.


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101 años de Panamá América

 
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