La ONU planea reasentar a refugiados colombianos que están en Ecuador en otros países, lo que aliviaría la presión sobre la nación andina, dijo a Efe la responsable de asuntos de refugiados de la entidad en Quito, Déborah Elizondo.
Ecuador es el país que alberga mayor número de refugiados en América Latina, de los cuales el 97% es de origen colombiano.
Se trata de unos 52.000 reconocidos oficialmente, pero el número total de personas que están "en condición de refugiados", aunque no tengan esa certificación, puede sobrepasar los 135.000.
Elizondo, que es representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Ecuador, explicó que esa entidad negocia actualmente el reasentamiento de algunos de ellos en un tercer país, aunque eso depende de las cuotas que cada Gobierno dé para ello.
Esto es lo que se conoce como "reasentamiento solidario", que el Acnur quiere explorar en Suramérica, pues Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil han dado señales positivas, aunque aún se debe discutir la metodología, explicó Elizondo.
Otro paso positivo para los refugiados sería, a juicio de Elizondo, la reanudación de los vínculos diplomáticos plenos entre Quito y Bogotá, rotos en 2008 tras el bombardeo por parte de Colombia de un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ubicado en territorio ecuatoriano.
Los cancilleres de Ecuador, Ricardo Patiño, y de Colombia, María Angela Holguín, intentarán solventar el jueves en un encuentro en Quito las últimas diferencias entre sus Gobiernos para restablecer las relaciones.
"Es evidente que uno de los ofrecimientos que quiere hacer el Gobierno colombiano es ofrecer la posibilidad a las personas que quieran acogerse a la repatriación voluntaria", comentó la representante de Acnur.
Aunque este tipo de repatriación de refugiados sería una alternativa, el "procedimiento es complejo" porque los ciudadanos deberían estar convencidos de que quieren regresar, a pesar de los conflictos que existen en su país.
Lo principal, a decir de Elizondo, es proporcionar información correcta, adecuada y que el Gobierno colombiano se comprometa a que la repatriación cumpla con condiciones de seguridad y dignidad.
La mayor parte de colombianos viene de áreas que se encuentran en conflicto, como Nariño y el Valle del Cauca, y aunque la ONU facilitaría el proceso de retorno, aún no lo promueve hasta que las condiciones sean las óptimas.
Acnur cree que deben existir compromisos de desarrollo económico, porque aunque Ecuador puede seguir recibiendo refugiados "es evidente que hay que buscar soluciones duraderas", como la integración local y programas comunitarios.
El Ecuador ha asumido una responsabilidad grande, al tener un gran número de refugiados siendo un país fronterizo, explica Elizondo.
La representante agregó que de parte del Gobierno de Ecuador se espera la posibilidad de apoyo para la inserción de los refugiados y que lo principal sería que "los dos gobiernos lleguen a un acuerdo" sobre proyectos de desarrollo y así pedir respaldo económico a la comunidad internacional.
Asimismo, Elizondo reflexionó sobre la situación de los refugiados, que son vulnerables por la situación en la que vienen, ya que incluso muchos niños y niñas se suman a esta condición.
En ese sentido, la experta identifica otro problema, la mirada que algunos ecuatorianos pueden tener sobre los refugiados.
La llegada de personas del otro lado de la frontera puede ser percibida como la causa de la delincuencia y de la depresión económica, advirtió Elizondo.
Finalmente, la representante del organismo recordó que toda persona que solicita asilo tiene el derecho a protección internacional, sin embargo, debe cumplir con la obligaciones que demanda la sociedad que lo acoge.
"Queda un camino duro de recorrer, pero el acercamiento entre los gobiernos es positivo", señaló Elizondo.