La ONU pidió hoy a la comunidad internacional 23 millones de dólares más para financiar la ayuda humanitaria que se proporciona a los afectados por los conflictos étnicos en el sur de Kirguizistán.
Esta cifra se suma a los 73 millones de dólares que el organismo mundial ya solicitó el mes pasado para responder a la grave situación humanitaria causada por los violentos choques entre kirguises y uzbekos.
A finales de junio, la situación en el escenario del conflicto mejoró la suficiente como para aumentar el volumen de la asistencia a las 400.000 personas más afectadas y establecer sus necesidades, explicó en un comunicado Naciones Unidas.
Unas 75.000 personas desplazadas por la violencia todavía no han regresado a sus hogares por temor a represalias o por la destrucción de sus viviendas, y al igual que el resto de las 400.000 personas que en algún momento huyeron de a violencia afrontan dificultades para alimentarse.
Según cifras de la ONU, la organización ha recibido hasta la fecha el 30% de los fondos que ha solicitado para financiar sus actuaciones humanitarias en ese país de Asia Central.
Por su parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) instó a redoblar los esfuerzos para ayudar a la población kirguís antes de la llegada del invierno.
"Si no se adoptan acciones ahora, el duro invierno en esta región causará mayores daños a los niños, que ya sufren de traumas psicológicos y de problemas de salud", aseguró la agencia de Naciones Unidas.
Unicef ha transportado hasta la fecha 200 toneladas de material humanitario a la zona, así como agua, servicios sanitarios y atención médica primaria.
Según las últimas cifras oficiales, en los violentos choques entre kirguises y uzbekos ocurridos a mediados de junio en las regiones meridionales de Osh y Jalal-Abad murieron 316 personas, aunque otras fuentes hablan de hasta 2.000 muertos.
Los enfrentamientos, en los que unas 2.500 viviendas y un centenar de comercios resultaron destruidos, provocaron el desplazamiento de cerca de medio millón de personas.
Las autoridades locales han reconocido que se necesitarán dos o tres años para la reconstrucción y desarrollo de las regiones afectadas por los disturbios.
La presidenta de Kirguizistán, Rosa Otunbáyeva, declaró hoy que su país necesita más de mil millones de dólares para restablecer la economía y reconstruir el sur del país.
En respuesta, durante la conferencia de donantes celebrada hoy en la capital de ese país de Asia Central, Biskek, con la participación de medio centenar de estados y de más de 30 organizaciones e instituciones financieras internacionales, se acordó la entrega a Kirguizistán de 1.100 millones de dólares en ayudas.