La representante especial de la ONU para los niños en conflictos armados, Radhika Coomaraswamy, pidió hoy a los Gobiernos que proporcionen los fondos necesarios para la reinserción social de los niños soldados.
"Si no se reintegran, volverán a ser reclutados o pasarán a ser parte de las bandas callejeras, por eso es muy importante que los programas para su reinserción sean exitosos", dijo la experta de la ONU tras presentar hoy su informe sobre la situación de esos niños a la Asamblea General.
Coomaraswamy señaló a la Asamblea que ése es uno de los mayores riesgos que enfrentan esos niños, que ya han tenido que sufrir el haber sido reclutados por ejércitos y utilizados como soldados.
El informe de la experta indica que en los últimos doce meses se ha producido la liberación de 3.000 niños por parte de un grupo maoísta en Nepal, así como de otros 900 por parte del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán (SPLA).
Asimismo, se señala que en ese país se ha llegado también a otro acuerdo para liberar a más niños con uno de los principales grupos rebeldes de Darfur, el Movimiento para la Igualdad y la Justicia (JEM).
La experta se refirió también a otro de los problemas que sufren estos niños, como es el de la violencia sexual y los casos de impunidad, así como la necesidad de que los responsables de esos delitos sean llevados ante la justicia en los países en que se han producido, como es la República Democrática del Congo (RDC).
También expresó su preocupación por los crecientes ataques que sufren las niñas y las profesoras en las escuelas.
La ONU quiere que "las escuelas sean vistas como zonas de paz. incluso en las áreas que viven un conflicto y por las partes que en ellos participen. Los ataques contra las niñas son particularmente preocupantes", dijo la representante especial del organismo para los niños en conflictos armados.
"Creo que es importante que se trabaje con las comunidades locales para actuar en la defensa de las escuelas y garantizar la seguridad a los niños. Esa es nuestra prioridad más grande", afirmó.
Para subrayar la preocupación del organismo, la ONU proyectó hoy el documental "Children of War", que cuenta la historia de un grupo de antiguos niños soldados en el norte de Uganda y el proceso emocional por el que atraviesan hasta su completa rehabilitación en un centro, mediante su cultura y sus tradiciones locales.
Esa película, dijo Coomaraswamy, recuerda a todos "la necesidad de construir el consenso moral para que ningún niño sea parte de hostilidad alguna y para que los antiguos niños soldados sean asistidos por sus respectivos Gobiernos".
También pidió a los países que todavía no han ratificado el protocolo adicional a la convención sobre los derechos del niño, que afecta a la presencia de niños en los conflictos armados, a que lo hagan inmediatamente.
La ONU lanzó una campaña que se ha titulado "Zero under 18 (Cero de menos de 18)" para instar a los países que aún no lo han hecho a que ratifiquen ese tratado, que garantiza la defensa de los derechos de los menores en los conflictos armados, antes del 12 de febrero de 2012, en que se cumplirá el décimo aniversario de su entrada en vigor.