La ONU teme nuevos disturbios en Kosovo si no se avanza en la reconciliación


El enviado especial de la ONU para Kosovo, Lamberto Zannier, dijo hoy que la falta de progreso en el proceso de reconciliación entre las comunidades albanesa y serbia genera temores de nuevos disturbios en el territorio balcánico.


El diplomático italiano señaló en una comparecencia ante el Consejo de Seguridad de la ONU que la misión del organismo en Kosovo (UNMIK) presta una atención especial a los asuntos que afectan las relaciones de las dos comunidades que conforman la población kosovar.


"La ausencia de un proceso de reconciliación significativo entre las comunidades sigue siendo un reto y eso, junto a las dificultades económicas, mantienen el riesgo de disturbios sociales", indicó Zannier, que dirige UNMIK desde junio de 2008.

 

En ese sentido, precisó que la misión de la ONU facilita los contactos directos entre serbios y albaneses para resolver los casos de desapariciones vinculadas al conflicto de 1999, que la Cruz Roja asegura que ascienden a 1.862 personas.


"Lamentablemente, la cooperación práctica directa entre Belgrado y Pristina no se ha ampliado" a otras áreas, puntualizó Zannier, quien resaltó que la ONU sigue ofreciendo sus buenos oficios a las dos capitales.


Al mismo tiempo, destacó que la situación en el territorio sigue estable, pese a la atmósfera volátil que se respira en las zonas serbias del norte de Kosovo, en las que no se ha aceptado la independencia unilateral proclamada por Pristina en 2008.

 

Los serbios kosovares respaldan la posición de Belgrado de que fue un acto ilegal y que la única autoridad legítima en el territorio sigue siendo la UNMIK, que lo ha administrado desde la guerra de 1999.


Por su parte, el ministro de Exterior serbio, Vuk Jeremic, reiteró ante el Consejo de Seguridad el compromiso de su país de encontrar una solución dialogada al contencioso una vez se pronuncie el Tribunal Internacional de La Haya sobre si la declaración unilateral de independencia vulneró el derecho internacional.


"Quiero garantizar al Consejo de Seguridad que Serbia está dispuesta a entablar un diálogo flexible y sincero para hallar una solución y no tiene intención de congelar el conflicto, o triunfar o subyugar a nadie", afirmó.

 

El embajador de Francia, Gérard Araud, destacó que "dos años después de su independencia, Kosovo continúa progresando y estabilizando sus instituciones, además de probar su determinación a seguir las normas europeas".


Hasta el momento son 22 los estados miembros de la Unión Europea, compuesta por 27 países, los que han reconocido el estado de Kosovo.


Araud señaló también que pese a que el estatuto de Kosovo ha sido objeto de muchas y amplias negociaciones, también se ha constatado "la imposibilidad de llegar a un compromiso mutuamente aceptable. Eso es un hecho innegable e irreversible".

 

Respecto a los incidentes entre las comunidades serbia y kosovar, aunque menores, fueron considerados "inaceptables", por el representante francés, quien pidió a las autoridades kosovares que, "con el apoyo de la misión europea EULEX, persigan a los autores de los delitos e intensifiquen sus esfuerzos en ese aspecto".


Insistió, igualmente, en que el futuro vínculo de Serbia y Kosovo con la UE sólo podrá lograrse "si los dos países encuentran las vías del diálogo y de la vecindad pacífica.


fecha edicion
old id
558276
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América