La ONU tiene indicios de que Marruecos espió al menos en una ocasión las comunicaciones entre su misión en el Sahara Occidental (Minurso) y su sede central en Nueva York, aseguró el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en un nuevo informe sobre la situación en la excolonia española.
"Ha habido indicios de que se ha comprometido, al menos en una ocasión, la confidencialidad de las comunicaciones entre los cuarteles de la Minurso y Nueva York", señala Ban en la nueva versión del informe que presentará la semana que viene ante el Consejo de Seguridad y al que Efe tuvo hoy acceso.
El máximo responsable de la ONU apunta ese incidente en un apartado del documento en el que, según apuntaron fuentes diplomáticas, se refiere a Marruecos y a los impedimentos que las autoridades de Rabat aplican a la labor de la llamada Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sahara Occidental.
"La presencia policial en el exterior del recinto (de la misión) desalienta que los visitantes se acerquen a la Minurso de manera independiente", añade el secretario general en un documento en el que presenta una serie de "desafíos" que, a su juicio, no permiten a la misión "ejercer completamente" su mandato.
En el texto, de alrededor de 30 páginas, Ban pide la "ayuda" del Consejo de Seguridad, donde este año está Marruecos como miembro temporal, para "reafirmar el papel de la Minurso, respetando los estándares de mantenimiento de paz de Naciones Unidas y su neutralidad, y garantizar las condiciones mínimas para la exitosa operación de la misión".
El representante del Frente Polisario ante la ONU, Ahmed Bujari, mostró hoy en declaraciones a Efe su preocupación por la denuncia de Ban y señaló que casos como el que presenta "compromete a la credibilidad y al funcionamiento de la misión" en el Sahara Occidental.
"Es la primera vez que la Minurso se queja del comportamiento de Marruecos", dijo Bujari, mientras que los representantes de Rabat ante la ONU evitaron realizar declaraciones al respecto.
Bujari acudió hoy al Consejo de Seguridad a presentar una queja formal en nombre del Frente Polisario, debido a que la nueva versión del informe de Ban ha sufrido cambios en numerosos párrafos de la versión inicial, que los líderes saharauis consideraban importantes.
El Polisario considera que Marruecos está detrás de unas modificaciones "más beneficiosas" para Rabat, como la eliminación de la mención directa a que el Consejo de Seguridad mantenga la Minurso como "un mecanismo para ejecutar un referéndum de autodeterminación".
Además, dijo en su misiva al Consejo que también se han modificado menciones a la "provocativa instalación de 21 banderas marroquíes" alrededor de los cuarteles de la Minurso en El Aaiún.
"Estamos muy preocupados ante los repetidos esfuerzos de Marruecos por diluir el contenido de los informes del secretario general", señala Bujari en la carta que entregó a la presidenta de turno del Consejo de Seguridad, la estadounidense Susan Rice.
Para el representante saharaui, las presiones de Marruecos suponen "un intento continuado y vergonzoso" de Rabat por "socavar la independencia e imparcialidad de Naciones Unidas y de distorsionar el requerimiento legal internacional para que se celebre un referéndum en el Sahara Occidental".
El Polisario también se queja porque Ban no haya recomendado en el informe que el mandato de la Minurso incluya la supervisión del respeto de los derechos humanos en el Sahara Occidental.
"Es una mancha en la credibilidad de la ONU y el Consejo de Seguridad que la Minurso siga siendo la única misión de mantenimiento de paz del organismo desde 1978 sin capacidad para velar por el cumplimiento de los derechos humanos", añade la carta.
Los miembros del máximo órgano internacional de seguridad estudiarán la próxima semana el informe de Ban para adoptar previsiblemente el 24 de abril la extensión del mandato de la Minurso hasta el 30 de abril de 2013.
Las diferencias entre Marruecos y el Polisario se basan en que Rabat, que ocupó el Sahara Occidental en 1975, sostiene que su plan de autonomía es la única salida realista a un conflicto que dura más de treinta años, mientras que los saharauis defienden la celebración de un referéndum en que la independencia sea una opción.