La oposición política de Costa Rica criticó hoy el permiso otorgado el jueves por el Congreso para la entrada a aguas costarricenses de una flota militar estadounidense en el marco de un convenio para combatir el narcotráfico.
Se trata de un convenio bilateral de patrullaje conjunto contra el narcotráfico en el Pacífico costarricense, vigente desde 2000, pero este año ha recibido críticas por la cantidad de militares (7.000) y 46 embarcaciones, la mayoría fragatas artilladas, para los que se pidió autorización.
El jefe de fracción del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC), Juan Carlos Mendoza, declaró hoy a Efe que si bien es cierto no todo el contingente estadounidense llegará a aguas costarricenses, se abre un "abanico" de posibilidades.
Según Mendoza, el convenio con Estados Unidos es para operaciones policiales en la lucha contra el narcotráfico y no para naves militares.
"El tipo de armamento hace suponer que estas operaciones son más de carácter militar que de combate al narcotráfico", aseguró el diputado.
El permiso, que va del 1 de julio al 31 de diciembre próximo, fue aprobado la noche del jueves, con la presencia de 39 diputados de los 57 que conforman el Congreso, en una votación de 31 a favor y 8 en contra.
La solicitud de permiso de EE.UU. publicada hoy por la prensa local indica que "el personal de los Estados Unidos en Costa Rica podrá disfrutar de libertad de movimiento y el derecho de realizar las actividades que considere necesarias en el desempeño de su misión".
Este punto también ha sido criticado por diputados opositores, pues lo ven como un riesgo para la soberanía del país.
"Les damos el derecho para que hagan lo que les dé la gana en el territorio nacional siempre que consideren que sea necesario para cumplir su misión", declaró el diputado del opositor Partido Frente Amplio, José María Villalta.
El legislador agregó que "además, el Gobierno de Costa Rica renuncia a presentar cualquier reclamo por daño, pérdida o destrucción de la propiedad de otro, lesiones o muerte del personal de ambos que surgieran de las actividades".
Por su parte, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), el principal sindicato del país, afirmó en su página de internet que se trata de "una especie de invasión del guerrerista Gobierno estadounidense y su desesperada lógica militarista para tratar de mantener una hegemonía planetaria".
El Ministerio de Seguridad aún no se ha referido al asunto, mientras diputados que votaron a favor afirman que sólo se trata de operaciones antinarcóticos y humanitarias que realizan las autoridades estadounidenses.
En las redes sociales de internet ya se han formado grupos en los que los ciudadanos expresan su oposición a la presencia de militares en territorio costarricense, país que abolió el ejército desde 1948.