La oposición en el Parlamento de Nicaragua desconoció hoy una reunión plenaria convocada para mañana por el presidente de ese poder del Estado, el sandinista René Núñez, en la que se pretende aprobar leyes de carácter económico y cerrar el período legislativo de 2008.
El primer secretario del Parlamento, el liberal opositor Wilfredo Navarro, declaró a la prensa que esa convocatoria es "ilegal" porque Núñez "usurpó" funciones de la Junta Directiva y del secretario para hacer la cita.
Según Navarro, el titular del órgano legislativo citó unilateralmente a los 92 diputados a reunión plenaria, al igual que lo hizo hace una semana, sin el consenso de la Junta Directiva de la Asamblea Legislativa, integrada por siete miembros, de los cuales cuatro son de la oposición.
El legislador opositor alegó que Núñez convocó a los diputados vía telegrama, lo cual, argumentó, le compete a él por ser el primer secretario del Parlamento.
Navarro denunció, además, que los diputados sandinistas y sus aliados intentarán formar quórum en el plenario con la presencia de sólo tres de los siete directivos parlamentarios, pasando por encima de la ley orgánica de ese poder del Estado que establece un mínimo de cuatro directivos para iniciar la sesión.
Entre las leyes que se pretenden discutir mañana, según Navarro, está una reforma al presupuesto nacional para 2008 que reasigne partidas a otros gastos, la aprobación del presupuesto de 2009 y la de préstamos millonarios.
También se busca elegir a los miembros de los consejos directivos del Banco Central de Nicaragua y del Banco de Fomento para la Producción, añadió.
Parte de esas leyes son las que el FMI exige al Gobierno de Daniel Ortega para desembolsar 25 millones de dólares a Nicaragua.
Navarro advirtió que todo lo que se apruebe en esa reunión plenaria no tendrá "ninguna validez ni legalidad".
El diputado conservador Javier Vallejo, tercer secretario del Parlamento, anunció que los diputados de la oposición, que reúnen a 44 de los 92 legisladores, no asistirán a la convocatoria de mañana.
Los sandinistas y sus aliados en el Parlamento fracasaron la semana pasada en su intento de reanudar las labores legislativas, que lleva 44 días sin funcionar.
Haces dos semanas le tocó el turno al bloque opositor, que no pudo dar trámite a un proyecto de ley para declarar nulas las elecciones municipales del 9 de noviembre pasado.
Ni el bloque sandinista ni el opositor han logrado reunir a los 47 diputados que se requieren para abrir una sesión, de los 92 que integran la Asamblea Nacional.
El bloque oficialista, con 46 diputados, promueve una agenda económica, y el opositor, con 44 legisladores, la nulidad de los comicios municipales argumentando que se cometió fraude.
Los otros diputados son Francisco Jarquín, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), supuesto aliado de los sandinistas, pero que se negó a hacer quórum hace una semana, coincidiendo con la oposición, y el ex presidente Enrique Bolaños (2002-2007) que no se ha incorporado a los trabajos legislativos por motivos personales.
La pugna entre el oficialismo y la oposición estalló tras las elecciones municipales del 9 de noviembre ganadas por los sandinistas, según el Poder Electoral, y denunciadas como fraudulentas por los opositores.