La oposición de Bolivia acusó hoy al Gobierno y al partido de Evo Morales de querer "generar conflicto y descomponer el clima político" con su determinación de impulsar el aumento en el número de inmigrantes que puedan votar en los próximos comicios generales.
"Detrás de la intención del Gobierno está un intento de obstruir y perjudicar la ejecución de las elecciones generales", dijo a Efe el portavoz de la alianza opositora Convergencia Nacional-Plan Progreso Bolivia (PPB), Erick Fajardo.
Esta fuerza opositora está encabezada por el ex gobernador de Cochabamba Manfred Reyes Villa, quien ha logrado cosechar varias alianzas con otros opositores para enfrentarse a Morales en los comicios previstos para el 6 de diciembre.
El gubernamental Movimiento Al Socialismo (MAS) impulsa en el Congreso la eliminación del límite en el registro de inmigrantes, igual a un 6 por ciento del padrón actual, con el argumento de que todos los bolivianos tienen ese derecho.
Sin embargo, en abril pasado el MAS y las fuerzas de la oposición aceptaron poner ese límite por razones logísticas y técnicas, dado que esta será la primera vez que voten los emigrantes en comicios.
La Corte Nacional Electoral (CNE), que comenzó esta semana a registrar a los residentes en el extranjero en el nuevo padrón biométrico, prevé que un máximo de 211.000 bolivianos se empadronen en diversas ciudades de Argentina, Brasil, España y Estados Unidos.
La cámara baja, controlada por el oficialismo, aprobó en una primera instancia una ley que levanta ese límite porcentual, si bien los diputados del oficialismo no tienen claro cómo se realizará esa operación, ni cuántos recursos adicionales se pueden necesitar.
Fajardo cree que "no está, en realidad, en los intereses del Ejecutivo que la mayoría de los bolivianos que residen en el exterior voten", sino "truncar el proceso electoral, porque ya empieza a entender que le va a ser adverso".
Según la fuente, no hay tiempo, ni existen condiciones técnicas para empadronar a todos los emigrantes en el nuevo padrón biométrico que se usará en las elecciones de diciembre.
El diputado Arturo Murillo, del partido opositor Unidad Nacional, recordó, en declaraciones a Efe, que el límite del 6 por ciento de votantes en el exterior fue un "pacto claramente establecido" que fue acordado entre todos los partidos en abril pasado.
Para Murillo, la modificación de la ley electoral permitirá "hacer un fraude" a favor de Morales porque, en su criterio, en el exterior "no se podrá controlar" el registro de votos.
Por ello, el diputado adelantó que el Senado, donde la oposición tiene mayoría, bloqueará la propuesta en los siguientes días.
También se mostró en contra de la ampliación del registro la fuerza Alianza Social (AS), otro partido en campaña electoral, del que unos quince militantes entraron en huelga de hambre el jueves en la ciudad de La Paz para rechazar los cambios.
En tanto, el presidente de la CNE, Antonio Costas, ha reiterado en las últimas semanas que es "inviable" la ampliación del empadronamiento en el exterior ya que este organismo no tiene "la capacidad ni técnica ni de tiempo para incrementar" el registro por encima de las 211.000 personas previstas fuera de Bolivia.
El padrón biométrico prevé concluir el registro de un total de 3,5 millones de electores hasta mediados de octubre próximo y sus avances se han situado actualmente en más de un 80 por ciento.