El opositor Partido Colorado impulsará una recolección de firmas para reformar la Constitución uruguaya y rebajar la edad de imputabilidad penal a los 16 años y endurecer las penas a adolescentes infractores, informa hoy la prensa local.
El partido de centro derecha aprobó en su convención tomar esa medida para afrontar el problema de "la minoridad delincuente" que "azota la sociedad", según dijo el senador y líder del Partido Colorado, Pedro Bordaberry.
La idea de los colorados es recabar las 250.000 firmas necesarias para iniciar el camino de una reforma constitucional que obligue a mantener los antecedentes penales de los adolescentes infractores cuando cumplan los 18 años, bajar a 16 años la imputabilidad por delitos graves y establecer un Instituto Nacional Penitenciario que regule a los menores presos.
La iniciativa, que fue aprobada por la mayoría de los delegados a la convención del partido, fue impulsada por el grupo liderado por Bordaberry, hijo del ex dictador Juan María Bordaberry, quien gobernó Uruguay como presidente constitucional en 1972 y 1973, hoy en arresto domiciliario.
"Todos sabemos que es mejor que se dicten leyes sobre esto. Pero acá hay una realidad que nos rompe los ojos: no tenemos la mayoría para aprobar una ley", expresó el senador Bordaberry al presentar la iniciativa.
El incremento sostenido de la criminalidad en Uruguay, fundamentalmente aquella en la que los responsables son menores,fue uno de las principales preocupaciones de los ciudadanos en la campaña presidencial de 2009.
Los partidos opositores acusan a los gobiernos del izquierdista Frente Amplio presididos por Tabaré Vázquez (2005-2010) y José Mujica, de no prestar atención a ese asunto y de no aplicar mano dura contra la delincuencia juvenil.
En los noticieros y diarios son comunes las informaciones sobre delitos cometidos por menores, fundamentalmente las rapiñas (asaltos) con armas y los delitos de sangre, mientras policías y ciudadanos se quejan de que los menores arrestados recuperan la libertad enseguida o se escapan con frecuencia de los poco vigilados centros de reclusión para menores.