La alianza opositora venezolana MUD suspendió hoy, debido a las fuertes lluvias que afectan a Venezuela, la manifestación que había convocado este sábado en Caracas en contra de las expropiaciones decretadas por el Gobierno del presidente Hugo Chávez.
En un comunicado difundido esta noche, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que agrupa a varios partidos opositores, indicó que había decidido suspender la marcha "ante la situación que se ha venido presentando en todo el país, especialmente en el área metropolitana de Caracas por las fuertes lluvias".
Señala la nota que la alianza opositora "vista la situación crítica por la que atraviesan muchas familias venezolanas, responsablemente, decidió suspender la marcha anunciada para el día sábado 27".
La alianza manifestó, asimismo, su "solidaridad con los damnificados y las familias de las víctimas, el compromiso de nuestros gobernadores y alcaldes de trabajar para atender las consecuencias".
"Esperamos que el Gobierno se ocupe de este asunto con la diligencia que amerita. Nuestros diputados a la AN (Asamblea Nacional- Parlamento) están a la orden para aprobar los recursos adicionales en caso que ellos sean necesarios", subraya también el comunicado.
La semana pasada, la MUD confirmó la convocatoria a una marcha por Caracas el 27 de noviembre en rechazo a las expropiaciones y otras medidas gubernamentales que, denunció, "violan la Constitución".
Las persistentes lluvias que desde hace varias semanas caen sobre Venezuela causaron hoy la muerte de tres niños en Caracas y forzaron a las autoridades del estado Falcón, en el noroeste del país, a declararse en emergencia.
En la madrugada del viernes un deslizamiento de tierras en un barrio marginal en una zona aledaña al centro de la capital sepultó a los tres menores, de 11, 8 y 2 años, y causó heridas a cuatro personas.
En Falcón, la gobernadora Stella Lugo decretó el "estado de emergencia" luego de que 19 municipios quedaron anegados y unas 14.000 personas fueron afectadas por el agua.
Lugo señaló que hay tres personas desaparecidas y que unas 2.500 viviendas han quedado inundadas o gravemente deterioradas por las precipitaciones.
En otras regiones del país, como el estado Miranda, limítrofe con el Distrito Federal capitalino, se mantiene la situación de alerta decretada en días anteriores al no haber amainado las lluvias.