La Organización Panamericana de la Salud (OPS) envió un equipo de 12 expertos a Haití para ayudar a las autoridades y a otras organizaciones a coordinar la respuesta de emergencia en materia de salud tras el fuerte sismo.
La OPS, cuya oficina en Haití ha sufrido importantes daños, según dijo hoy en una rueda de prensa uno de sus delegados Jon K. Andrus cuenta con cinco trabajadores internacionales sobre el terreno así como con varios consultores haitianos, a los que reforzará ahora el equipo de 12 empleados, compuesto por especialistas en materia de salud y de gestión de víctimas mortales, entre otros, explicó.
Andrus indicó que las autoridades sanitarias prevén un número importante de víctimas mortales a raíz del terremoto de 7 grados en la escala Richter que asoló el país, y subrayó que el foco inmediato se centrará en la búsqueda y rescate de los desaparecidos y muertos, la atención médica de los heridos, el suministro de agua potable, de instalaciones sanitarias y de alimentos.
"Esta será nuestra mayor preocupación en los próximos días", dijo Andrus en las instalaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El primer ministro de Haití, Jean Max Bellerive, cifró hoy en "cientos de miles" los fallecidos a causa del intenso terremoto que sacudió ayer el país caribeño.
El embajador de Haití ante la OEA, Duly Brutus, dijo que quiere ser "optimista" ante el desastre y que su deseo es que no se presenten más de 30.000 víctimas mortales.
Además, añadió que era demasiado pronto para saber el número de fallecidos. "Quizás en tres o cuatro días sabremos más", dijo.
La OPS está trabajando con agencias locales e internacionales, así como con el Gobierno haitiano para coordinar la respuesta al desastre, informó Andrus.
Además, está reuniendo información sobre el impacto del terremoto en materia de salud para suministrarla a las agencias y Gobiernos que proveen ayuda a Haití.
El delegado de la OPS dijo que la evaluación de las condiciones y de la capacidad del aeropuerto de Puerto Príncipe es vital para saber cuán rápida puede entrar la ayuda.
Recordó que el terremoto ha sido el mayor registrado en Haití.
"Haití es un país de extrema vulnerabilidad, de extrema pobreza y el terremoto no podría haberse producido en peor momento", señaló al apuntar que ese país caribeño ha sufrido devastadoras consecuencias por las tormentas "Gustav", "Hanna" y "Ike".
Para Andrus, en este momento, es importante tener en cuenta las lecciones que la comunidad internacional ha aprendido del pasado.
"En el sector de la salud, una de las lecciones más importantes que hemos aprendido es la importancia del funcionamiento de los hospitales después de un desastre. Desafortunadamente demasiadas veces son víctimas ellos mismos de un desastre. Eso es lo que está pasando en Haití. Pero no es inevitable. Los hospitales pueden ser construidos y planificados y equipados de manera que pueden funcionar después de un desastre", dijo Andrus.
Por ello, urgió a los donantes, agencias internacionales y Gobiernos, a tener en cuenta cuando reconstruyan las infraestructuras en Haití que estas sean seguras ante futuros desastres.
Por otro lado, instó a la comunidad internacional para que los hospitales de campaña que monten en Haití sean autosuficientes y que no tengan que pedir ayuda a otros centros, y permitir así que puedan atenderse las necesidades inmediatas.
"La necesidad de hospitales podría aumentar" conforme pase el tiempo y según se incremente el número de heridos, advirtió.