La Alcaldía de La Paz declaró hoy a la ciudad en "alerta naranja", un código interno de emergencia, tras un derrumbe ocurrido el fin de semana en una barriada de la urbe, que hasta el momento ha afectado a 129 familias.
El alcalde de La Paz, Juan del Granado, señaló en una conferencia de prensa que la activación de este código implica la movilización de personal técnico y obreros del municipio para la atención de un desastre grave en un sector de la ciudad.
Además, anunció que se solicitará al Gobierno de Evo Morales la aprobación de un decreto que declare en emergencia a La Paz, para permitir una "pronta asignación" de recursos para atender a los damnificados y la estabilización de la zona.
El pasado viernes por la noche se produjo un movimiento de suelos en la zona de Villa Salomé Bajo, al este de la ciudad, que destruyó 15 casas y dejó casi en ruinas a otras 80 viviendas, sin tener que lamentar daños personales.
Del Granado explicó hoy que el deslizamiento ocurrió debido a filtraciones de agua en la zona, que carece de alcantarillado.
El problema de suelos se extendió a zonas colindantes con esa área y, según datos de la alcaldía paceña, ya son 131 inmuebles afectados y 129 familias damnificadas (632 personas) que fueron notificadas para desalojar sus viviendas.
Del total de afectados, unas 152 personas han sido instaladas de forma temporal en carpas habilitadas cerca de la zona de los deslizamientos.
Alrededor de 380 oficiales de la Policía Militar, 40 policías, 150 obreros y 38 funcionarios municipales, 25 bomberos y ocho psicólogos trabajan en la zona para atender a los vecinos afectados.
El vicepresidente Álvaro García Linera comprometió el fin de semana financiación del Gobierno nacional para construir viviendas para las familias damnificadas por el derrumbe.
En febrero pasado, las fuertes lluvias registradas en La Paz ocasionaron un derrumbe similar en la zona de Retamani, dejando sin vivienda a 60 familias.
El mayor desastre en La Paz a causa de las lluvias se registró en febrero de 2002, cuando una riada dejó 68 muertos y varios destrozos a su paso por la ciudad.