La policía dispersó hoy con bombas lacrimógenas a grupos de campesinos que protestaban en las cercanías del Congreso mientras el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, presentaba el informe de su primer año de Gobierno ante los legisladores.
Cientos de indígenas y campesinos llegados del interior del país para rechazar la gestión del jefe de Estado fueron retirados de las cercanías del Palacio Legislativo a la fuerza y con gases lacrimógenos por la policía.
Al menos dos adultos y un niño experimentaron síntomas de intoxicación por los gases que lanzaron las fuerzas de seguridad.
Los manifestantes, que intentaron acercarse a las puertas del Congreso, donde el presidente rinde hoy su primer informe de gestión, calificaron de "injusta" la acción policial.
"Estamos protestando de manera pacífica para que el presidente atienda nuestras demandas, pero nos responde con represión y violencia", se lamentó un dirigente de la manifestación, que fue organizada, entre otros, por el Comité de Unidad Campesina (CUC).
Los campesinos se quejan de la falta de acceso a la tierra, la explotación de sus recursos naturales, la inseguridad y, sobre todo, por la marginación y la pobreza en la que viven.
En parte de su discurso, Colom hizo énfasis en que su Gobierno es el "de los pobres" y, por ello, en su primer año de gestión ha llevado atención integral a 89 municipios en extrema pobreza.
El presidente también hizo un llamado al diálogo a todos los sectores, incluida la oposición política, para encontrar una oportunidad de desarrollo en medio de la crisis económica mundial.
Según Colom, durante su primer año de gestión se realizaron al menos 47 mesas de diálogo sobre temas específicos, entre ellas una sobre desarrollo rural con los indígenas y campesinos.