La prefecta (gobernadora) de Chuquisaca, la opositora Savina Cuéllar, reclamó hoy al Gobierno de Bolivia justicia por los tres muertos y más de 300 heridos que se registraron hace un año en la sureña ciudad de Sucre en violentas protestas contra la Asamblea Constituyente.
"Los masistas (en alusión al Movimiento al Socialismo, el partido del presidente Evo Morales) vinieron a matarnos y hasta hoy no ha habido imputaciones" por aquellos sucesos, declaró al canal de televisión ATB.
Cuéllar rogó al Gobierno de Evo Morales que aplique "Justicia para todos" y pidió que no se humille ni discrimine a los chuquisaqueños.
Hace un año, tres personas murieron y unas 300 resultaron heridas en los graves disturbios que se produjeron en Sucre contra la Asamblea Constituyente por la decisión del MAS de retirar de sus debates la demanda de esa ciudad de volver a ser la capital de Bolivia.
En medio de ese conflicto, la Asamblea, instalada en un recinto militar y en ausencia de prácticamente la totalidad de las fuerzas de oposición, aprobó en primera instancia el proyecto constitucional con el que Morales pretende refundar Bolivia.
Tras la ola de protestas en Sucre, el oficialismo decidió cambiar la sede de la Asamblea a la ciudad andina de Oruro, donde el 9 de diciembre de 2007 fue aprobado en todas sus instancias el nuevo proyecto de Carta Magna.
Casi un año después, alrededor de un centenar de artículos de ese texto fueron modificados por una comisión del Congreso Nacional para poder llegar a un acuerdo en torno a la convocatoria del referendo sobre la nueva Constitución, que se celebrará el próximo 25 de enero.
Hoy la prefecta de Chuquisaca también anunció que hará campaña por el "no" a esa nueva Carta Magna.
Los disturbios de Sucre de noviembre de 2007 llevaron al entonces gobernador de Chuquisaca, el oficialista David Sánchez, a renunciar a su cargo y a pedir refugio en Perú, tras denunciar que era víctima de una persecución política.
El pasado 29 de junio los chuquisaqueños acudieron a las urnas para elegir nuevo prefecto en unas elecciones en las que venció la opositora Savina Cuéllar, de etnia quechua, que además se vinculó al bloque autonomista opositor a Morales, integrado por las regiones de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando.