Los principales diarios de Brasil abrieron su edición de hoy con la "sorprendente" noticia de la concesión del premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hecho que califican de "prematuro".
Aunque Folha de Sao Paulo no aborda la noticia en sus editoriales uno de los más influyentes columnistas de Brasil, Clovis Rossi, titula su artículo en primera plana: "El premio para el presidente es prematuro".
Para Rossi, "hechas las cuentas, lo que Barack Obama necesita es paz y no un Nobel de la Paz, aunque un premio de prestigio también sea bienvenido".
"Por más simpatías que Obama despierte con sus iniciativas, la dura realidad es que ninguna propuesta prosperó lo suficiente como para que el premio sea justo", argumenta el periodista.
Rodirgo Rötzch, editor de la sección de noticias internacionales de Folha, califica de "irónico" el hecho de que el mismo día en que se anunció el Nobel, Obama se encontraba en pleno "dilema sobre cuántos soldados enviar a una guerra que no comenzó, pero que ya es llamada como suya".
"No es sólo que en Afganistán Obama no consiguió promover la paz, es que tampoco en Oriente Medio, donde ni siquiera logró ni que existan negociaciones", agrega.
A favor escribe el corresponsal de Folha en Sao Paulo, Sergio Dávila, que defiende que el galardón "reconoce el multilateralismo en el mundo después de ocho años de George W. Bush".
"El Nobel premió la idea de paz de Barack Obama. Fue por ella también que el político fue elegido", finaliza Dávila.
"El Nobel de la paz para Obama sorprende", así titula en primera plana el diario Estado de Sao Paulo, que califica así la reacción de la comunidad internacional ya que "el resultado de sus iniciativas diplomáticas todavía es incierto".
En uno de sus editoriales, Estado interpreta que el galardón más prestigioso del mundo llega a las manos de primer mandatario norteamericano cuando "es demasiado pronto para saber si sus valientes iniciativas en la arena global tienen la oportunidad de acertar".
Una columna del corresponsal en París del rotativo, Gilles Lapouge, destaca que "el mundo entero, o casi, se alegró" ya que, estima, "el planeta volvió a las horas radiantes que vivió en noviembre de 2008 con la victoria de Obama".
"La inocencia y la inteligencia de Obama tienen la aprobación de los pueblos y las elites políticas de todo el mundo
Sin embargo, señala que "la nueva era todavía no llegó" y que "es preciso constatar que los progresos son lentos" aunque reconoció que "no se puede hablar de fracaso".
O Globo, editado en Río de Janeiro, introduce su repaso por las reacciones de las más destacadas personalidades del mundo apuntando que "nunca antes la selección de un ganador del premio sorprendía a tanta gente ni provocaba tamaña gama de reacciones".
En su columna, Merval Pereira opina que la academia noruega hace con la selección es "una apuesta en el cambio fundamental de la visión del mundo que privilegia el diálogo en lugar de la fuerza y la visión multipolar en lugar de la hegemonía".
"Aunque no haya conseguido en estos nueve meses ninguna victoria concreta que, en la visión de los escépticos, justificase la premiación, son claras las pruebas de que Obama sigue fiel a lo que prometió en campaña", agrega Pereira.