La preparación de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 marcha "aceptablemente" pero no al ritmo ideal, admitió hoy el presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), el mexicano Mario Vázquez Raña, quien pidió a los organizadores intensificar los esfuerzos.
"No podemos dormirnos en nuestros laureles", avisó el directivo de la organización creada en 1955 y que reúne en la actualidad a 42 países.
"El sueño de nuestros atletas y la historia deportiva que con orgullo exhibe la Odepa son tan altos que no tenemos derecho a descansar ni a perder un minuto hasta lograr que los Juegos Panamericanos de Guadalajara se organicen y desarrollen de manera digna", sentenció.
Tras insistir en que la organización de la XVI edición de los juegos es "una tarea de permanente prioridad", Vázquez Raña afirmó que la Villa Panamericana constituye "el principal foco rojo", pero insistió en que su conclusión bajo ningún concepto puede verse afectado por distracción o por falta de la medida oportuna".
Añadió que la situación "más riesgosa" se presenta con el estadio para las pruebas de atletismo, aunque subrayó que este asunto está ya bajo la lupa del comité organizador.
Comentó también el atraso que se ha dado en la construcción del complejo acuático y en laboratorio de control antidopaje.
Vázquez Raña dijo que a un año y cinco meses del comienzo de los Juegos, el 12 de octubre de 2011, se debe reflexionar sobre la responsabilidad que cada uno tiene en la competición.
La Odepa "tiene la obligación de profundizar al máximo en el análisis del informe del comité organizador, tiene que ser muy crítica para que salgan a la luz las deficiencias y problemas", manifestó.
Vázquez Raña expresó su satisfacción con el cronograma general sobre la acreditación, transporte, atención a medios y promoción, pero recordó que los Juegos entran en una etapa en la que todas las ofertas deben ser cumplidas.