La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, afirmó que el litigio territorial que su país mantiene con Nicaragua desde octubre pasado le produjo gastritis y que puso en evidencia la necesidad de reforzar la seguridad nacional.
La mandataria afirmó, en una entrevista publicada hoy por el diario La Nación, que no ha tomado medicamentos para aliviar la gastritis y que continúa indignada por lo que su Gobierno ha calificado como una invasión por parte de Nicaragua a la costarricense Isla Calero.
"El evitarse tener que estar escuchando algunas intervenciones tan infames contra nuestro país como las que tuvimos que escuchar en la OEA (Organización de Estados Americanos) ha ayudado muchísimo a que el trago sea más llevadero", expresó Chinchilla con relación con la gastritis.
En noviembre y diciembre pasados la Organización de Estados Americanos realizó varias sesiones para analizar el litigio entre Costa Rica y Nicaragua, donde ambos países intercambiaron duros calificativos y acusaciones.
Chinchilla aseguró en la entrevista con La Nación que este asunto ha puesto en evidencia la necesidad de que su país, que abolió el ejército en 1948, refuerce la seguridad nacional y la de fronteras, aunque aclaró que seguirá apostando por la vía del derecho internacional y la diplomacia para resolver el problema.
"Me parece que (el caso de Isla) Calero pone en evidencia, una vez más, la poca atención que Costa Rica le ha dado a sus fuerzas de Policía, la poca atención que le ha prestado a los temas de seguridad, sea seguridad ciudadana o sea seguridad nacional", dijo la presidenta.
Chinchilla afirmó: "llegaremos donde tengamos que llegar" para resolver el litigio "privilegiando lo que es natural en nosotros los costarricenses, que es la vía del derecho internacional".
Costa Rica acusó a Nicaragua ante diversos foros internacionales de invadir con militares y civiles Isla Calero, con el fin de construir un caño para unir los nicaragüenses río San Juan y laguna Los Portillos, obra que además ha causado graves daños ambientales, según el Gobierno costarricense.
Nicaragua ha dicho que las obras se han realizado en territorio propio y que el litigio es de naturaleza fronteriza.
El próximo 8 de marzo la Corte Internacional de Justicia (CIJ) se pronunciará acerca de una solicitud de Costa Rica para establecer medidas cautelares contra Nicaragua.