La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad Bissessar, insistió hoy en que el supuesto complot descubierto para asesinarla a ella y a varios de sus colaboradores era de prever, y aseguró que ha ofrecido toda la información disponible a la oposición.
El principal partido de la oposición de ese país caribeño ha manifestado su escepticismo sobre la existencia de un complot contra ella y tres ministros de su Gobierno, una trama que fue denunciada el jueves por la propia dirigente.
En ese sentido, la primera ministra dijo que había hablado con el líder de la oposición, Keith Rowley, y que le había ofrecido compartir con él toda la información de inteligencia de la que disponía. Añadió que éste había aceptado esa oferta.
Persad Bissessar está convencida de que se la quería asesinar como represalia por los buenos resultados de su Gobierno en el combate de la violencia y el narcotráfico, especialmente desde que se instauró el estado de emergencia el pasado 21 de agosto.
Por su parte, el responsable de la Policía trinitense, Wayne Gibbs, explicó ante los medios que no se van a hacer públicos más detalles de la supuesta trama, que ha llevado a la detención de doce personas, entre ellas varios miembros de las fuerzas del orden.
"Voy a ser muy conciso al decir que, con la información que hemos recibido, hemos puesto en marcha planes para contrarrestar lo que sabemos y hemos trabajado de nuevo muy duro para garantizar la seguridad de todos en Trinidad y Tobago", afirmó Gibbs, quien calificó de "imprudente" por su parte ofrecer más detalles de una operación que sigue abierta.
Persad Bissessar tiene previsto en cualquier caso mantener su agenda de actos públicos, así como la de su gabinete, que incluye seguir trabajando para reducir la delincuencia.
En un comunicado, insistió en defender la instauración del estado de emergencia y apuntó que desde entonces se han decomisado 173 armas de fuego y 13.183 cartuchos de munición, así como drogas por valor de unos 1.500 millones de dólares trinitenses (unos 236 millones de dólares estadounidenses).
Según sus datos, el lunes pasado se incautaron drogas por valor de unos 55 millones de dólares trinitenses (8,7 millones de dólares estadounidenses), el mayor golpe antidrogras en la historia de ese país.
"Así hay gente que está sufriendo. Les estamos haciendo daño donde más le duele, (...) en sus bolsillos", dijo la primera ministra, quien agregó: "Estamos haciendo que les resulte prácticamente imposible operar como lo habían hecho hasta ahora. No me sorprende en absoluto que hayan amenazado con represalias. Era previsible".
Además, anunció que su Gobierno "no negociará con los criminales, no les daremos ni un céntimo", y aseguró que el complot descubierto "sólo sirve para reformar mi determinación y compromiso con la erradicación de este lastre para nuestra sociedad", al que "por demasiado tiempo se ha permitido que parezca intocable".
El jueves, el senador del partido opositor Movimiento Nacional del Pueblo y exviceministro de Seguridad Nacional, Fitzgerald Hinds, expresó su escepticismo respecto al supuesto complot y se quejó de que la primera ministra explicó la situación sin dar detalles ni información suficientes.
"Continuamos manteniendo la opinión de que en ausencia de información seria y específica, esto puede ser cierto o no. Todo puede ser producto de la imaginación muy colorida de la primera ministra. No sabemos", dijo Hinds, quien apuntó que se podría tratar de una cortina de humo para imponer un toque de queda que oprima al movimiento obrero y a la oposición.
En ese sentido, la dirigente reiteró que de momento no se plantea establecer un toque de queda o ampliar el estado de emergencia, aunque advirtió que "la cuestión estará bajo constante revisión por parte del Consejo de Seguridad Nacional".