La recaudación de impuestos en Brasil se redujo en mayo un 6,06%, la séptima caída mensual consecutiva, hasta los 49.800 millones de reales (unos 25.279 millones de dólares), informó hoy el fisco.
En el acumulado del año, los ingresos de las arcas públicas brasileñas sumaron 269.700 millones de reales (unos 136.903 millones de dólares), con una reducción del 6,90% respecto a los cinco primeros meses de 2008.
La principal razón para explicar la caída en la recaudación es la reducción del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para automóviles, electrodomésticos y material de construcción, explicó el fisco en un comunicado.
A comienzos del año, el Gobierno decretó fuertes descuentos en el IPI para automóviles y llegó a reducir la tasa al 0% para los modelos de menor cilindrada, destinados al mercado de menor poder adquisitivo, como medida para incentivar el estímulo de las ventas en el sector del motor, uno de los más golpeados por la crisis.
En los primeros cinco meses de 2009, los ingresos por el IPI sobre automóviles se redujeron el 81,8%, detalló el fisco, aunque este factor dejará de pesar en las cuentas públicas a partir de julio, puesto que el Gobierno ya anunció que no va a prorrogar por más tiempo los descuentos impositivos por la mejoría del sector.
Además de los descuentos tributarios, también contribuyeron negativamente en estos cinco meses otros factores asociados a la crisis como la caída de los beneficios de las empresas (-29,5%), el retroceso de la producción industrial (-14,6%) y la caída de las importaciones (-29%).
La caída de la recaudación obligó al Gobierno a aplicar recortes en el presupuesto de diversos ministerios y a revisar a la baja algunas inversiones que estaban previstas.
Brasil está en recesión técnica de forma oficial, al acumular dos trimestres de crecimiento negativo, con la retracción del Producto Interior Bruto (PIB) en un 3,6% en el último trimestre del año pasado y de un 0,8% en los tres primeros meses de 2009.