La recaudación de impuestos en Brasil se redujo en abril un 8,5%, la sexta caída mensual consecutiva, hasta los 57.600 millones de reales (unos 27.559 millones de dólares), informó hoy el fisco.
En el acumulado del año, los ingresos de las arcas públicas brasileñas sumaron 217.500 millones de reales (unos 104.066 millones de dólares), con una reducción del 7,11% con respecto a los cuatro primeros meses de 2008.
La caída de la recaudación responde al deterioro del crecimiento de la economía brasileña, a la pérdida de beneficios de las empresas y a los descuentos ofrecidos por el Gobierno en varios impuestos para incentivar el consumo, informó la Receita Federal (administración de impuestos) en un comunicado.
Tan solo en abril, el impuesto sobre productos industrializados, que grava los automóviles y los electrodomésticos, generó un 65,25% memos de ingresos que en el mismo mes del año pasado.
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ha impulsado la reducción o exención de este impuesto para animar las ventas del sector de los automóviles, uno de los más afectados por la crisis, y también los de materiales de construcción y de electrodomésticos de línea blanca.
De esta forma se redujo a cero el tributo para los automóviles populares, de hasta mil centímetros cúbicos, y para productos como el cemento, pinturas y barnices, además de fogones y lavaderos de ropa manuales.
No obstante, el descenso de los ingresos ha obligado al Ejecutivo a revisar a la baja el presupuesto de 2009, aplicando fuertes recortes en los gastos corrientes de diversos ministerios y hasta en algunas inversiones públicas.
La economía brasileña se contrajo un 3,6% en el último trimestre de 2008, cuando la crisis impactó de lleno en el país suramericano, y se adentró en una recesión técnica en los primeros tres meses de 2009, según cálculos del Ministerio de Desarrollo Industria y Comercio Exterior que aún no han sido corroborados por las estadísticas oficiales.