La reparación del sistema eléctrico de Ecuador, luego del corte producido este jueves y que afectó al 70 por ciento del país, tardará entre dos y tres días, aunque el servicio ya fue restablecido, informó hoy el ministro de Electricidad y Energía Renovable, Alecksey Mosquera.
Al parecer, la caída de un rayo sobre una línea de interconexión eléctrica cerca de Quito fue lo que provocó la falla que durante varias horas dejó sin electricidad a buena parte del país.
Mosquera precisó hoy que "las reparaciones podrían durar unos dos o tres días", por lo que pidió a la población que permanezca alerta al menos hasta que se logre subsanar completamente el daño en las líneas de transmisión.
Por su parte el director del Centro Nacional de Control de la Energía (Cenace), Gabriel Arguello, no descartó que se pueda producir otro apagón porque "el sistema de interconexión está saturado".
Explicó que el sistema está diseñado desde "finales de los años 70 y principios de los 80" lo que hace necesario "un reforzamiento de las líneas.
En un comunicado, el Ministerio señaló que "el Sistema Nacional Interconectado (SNI) sufrió una falla técnica en la línea Totoras - Santa Rosa (próxima a Quito) de 230 kilovoltios (KV) por causa de un fenómeno atmosférico".
"Al producirse el fallo, quedó habilitada solo una línea de transmisión, lo que produjo una recarga en el SNI, generando nuevos apagones", indica el comunicado.
Mosquera manifestó además que el Gobierno Colombiano amplió el servicio eléctrico para Ecuador, a través de la interconexión, ratificando que tiene capacidad para solventar al país ante cualquier contingencia.
La falla, debida a las tormentas eléctricas que se registraron este jueves hacia las 17.00 hora local (22.00 GMT), afectó a casi la totalidad de las provincias del norte y de la costa ecuatorianas, y volvió a reproducirse en varias zonas tres horas más tarde.
Hacia la media noche se había restablecido el 90 por ciento del suministro eléctrico, aunque aún quedaban algunas zonas con problemas.
El corte de suministro eléctrico provocó, sobre todo en las grandes ciudades, como Quito y Guayaquil, enormes problemas de tráfico y los bomberos tuvieron que intervenir para rescatar a personas atrapadas en ascensores.