La Reserva Federal inicia mañana una reunión de dos días en la que los mercados no esperan cambios en los tipos de interés pero sí alguna señal de cuándo se retirarán las medidas extraordinarias que se pusieron en marcha contra la crisis.
El Comité de Mercado Abierto de la Reserva, que hace un año puso los tipos de interés de referencia en Estados Unidos en menos del 0,25 por ciento, divulgará el miércoles su decisión.
En su última reunión regular del año, los miembros del Comité pueden congratularse por una serie de indicadores que apuntan a una reactivación económica a partir de mediados de año y un bajo ritmo de inflación.
El principal dato negativo, la persistencia de un elevado índice de desempleo, se suma a los argumentos para que se mantenga entre el 0 y el 0,25 por ciento la tasa de interés interbancaria de corto plazo.
La mayoría de los analistas cree que la Reserva continuará durante varios meses con su política monetaria expansiva, pero los mercados de futuros muestran que los inversionistas esperan que el banco central empiece a drenar hacia mediados de 2010 las reservas que inyectó en la economía cuando los mercados de crédito se atascaron en 2007 y 2008.
Desde el comienzo de la recesión, hace dos años, la Reserva Federal ha aportado más de un billón de dólares a los mercados mediante garantías, compra de bonos del Tesoro, respaldos a pagarés comerciales y otros instrumentos.
De hecho, la Reserva Federal ya lleva meses recortando su intervención: los préstamos de emergencia a corto plazo para los bancos han caído de más de 100.000 millones de dólares el año pasado a unos 19.000 millones a comienzos de este mes.
Las adquisiciones de préstamos empresariales de corto plazo en el mercado de pagarés por parte de la Reserva han disminuido de 350.000 millones de dólares en enero a unos 15.000 millones en diciembre.
Los préstamos a instituciones financieras extranjeras por medio de bancos centrales de otros países han bajado de más de 500.000 millones de dólares hace un año a 17.000 millones.
Asimismo, varios programas, como los créditos a bancos financieros y en préstamos de pagarés comerciales, expiran en febrero, y en marzo terminará otro programa que inyectó dinero en el mercado de créditos para el consumo.