Las inmediaciones del Soccer City, el estadio estrella del Mundial y el escenario de la final el próximo día 11 de julio, fueron tomadas hoy por la Torcida, que animada por la leve alza de las temperaturas bailó samba antes del encuentro de Brasil con Costa de Marfil.
Al ritmo del "surdo", ese tambor que raramente se escucha en el interior de los estadios por culpa de las vuvuzelas, la Torcida se explayó a gusto, aunque sin renunciar aún a la ropa de abrigo.
El de hoy es el segundo partido que el 'Canarinho' juega en Johannesburgo, después de su debut frente a Corea del Norte en el estadio Ellis Park, partido que se jugó con una sensación térmica polar, por lo que no pocos aficionados prefirieron abandonar las gradas antes del pitido final.
La afición brasileña, sin duda una de las más fieles y ruidosas de cuantas han acudido al Mundial, es de las que más está sufriendo los rigores del invierno sudafricano.
Brasil, que ya disputó el primer partido como si jugara en casa, es la selección más apreciada del campeonato después de los 'bafana bafana', y los aficionados sudafricanos se han unido a la Torcida para saber de qué va eso de la samba, que hoy sonó alto en el Soccer City.