La Unión Europea (UE) expresó hoy su preocupación por los ataques y amenazas que sufren los defensores de los derechos humanos en Guatemala y ratificó su compromiso de apoyar y proteger a los activistas de este país.
"Los países del bloque europeo están preocupados por las amenazas y ataques que casi de manera cotidiana padecen los defensores al ejercer su trabajo en Guatemala", enfatizó la embajadora de España en este país, Carmen Diez-Orejas.
Los embajadores de la UE en Guatemala mantuvieron hoy, por primera vez, una reunión-seminario con representantes de al menos 30 organizaciones humanitarias para conocer la situación en la que se desenvuelven y ofrecerles el apoyo.
Diez-Orejas dijo a los periodistas, al término de la reunión, que la UE está "preocupada por el entorno poco favorable de violencia e impunidad en la que trabajan los guatemaltecos defensores de los derechos humanos".
Según la diplomática española, la situación de los derechos humanos "no ha mejorado" y si bien existen hoy más oportunidades, también "se incrementan las amenazas contra los activistas".
Durante la reunión, en un hotel del sur de la capital, la UE ratificó su apoyo a los activistas que trabajan por la vigencia de las garantías constitucionales en el país y sobre todo a los que son víctimas de la impunidad.
La embajadora española explicó que la ayuda ofrecida por Europa a los defensores incluye apoyo en foros internacionales y nacionales para "sensibilizar a la sociedad sobre la importancia del trabajo de estos activistas".
También "asistencia oportuna de las embajadas de Europa en Guatemala cuando los defensores lo soliciten", señaló, aunque no detalló este tipo de ayuda.
Diez-Orejas puntualizó que la UE está comprometida con hacer visible "e impulsar el respeto de los derechos humanos en Guatemala".
Según la Unidad de Protección de Defensores de Derechos Humanos en Guatemala, durante 2009 se registraron 15 asesinatos de activistas y también hubo 353 agresiones.
Los defensores de los derechos humanos guatemaltecos, que son acosados por el crimen organizado y grupos ligados a poderosos sectores políticos y económicos, han denunciado la incapacidad de las autoridades para contener al crimen, que genera unas 16 muertes violentas cada día en Guatemala.