La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha ganado el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2009 tras superar en las últimas rondas de votaciones a la candidatura del diario estadounidense The New York Times.
La institución académica mexicana fue fundada en 1910 con el nombre de Universidad Nacional de México aunque heredó el carácter de universidad nacional de la Real y Pontificia Universidad de México, cuyo origen se remonta a 1551, y en 2007 fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Al premio optaban veinte candidaturas procedentes de doce países, entre las que se encontraban las del historiador británico Geoffrey Lloyd, el sociólogo alemán Ulrich Beck, el filósofo Emilio Lledó, el escritor iraní Ramin Jahanbegloo, el psicoanalista esloveno Slavoj Zizek y una conjunta integrada por la agencia Magnum y cinco organizaciones internacionales que velan por la libertad de prensa.
El acta del jurado, a la que ha dado lectura su presidente, el catedrático de Literatura de la Universidad de Salamanca Ricardo Senabre, destaca que la UNAM, en sus casi cien años de historia, "ha sido el modelo académico y formativo para muchas generaciones de estudiantes de diversos países".
Asimismo destaca que la institución académica mexicana "ha nutrido el ámbito iberoamericano de valiosísimos intelectuales y científicos" y recuerda que acogió "con generosidad" a ilustres personalidades del exilio español de la posguerra.
Para el jurado, la UNAM ha impulsado poderosas corrientes de pensamiento humanístico, liberal y democrático en América y ha extendido su "decisivo" influjo hasta crear "una extraordinaria variedad de instituciones que amplían el mundo académico y lo entroncan en la sociedad a la que sirven".
La candidatura premiada fue presentada por el embajador de España en México, Carmelo Angulo Barturen, y recibió mas de 1.500 apoyos entre los que figuran los de los escritores Gabriel García Márquez y Enrique Krauze; el ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos y los rectores de ocho universidades españolas.
Asimismo contó con el respaldo de otros galardonados con los premios Príncipe de Asturias como Francisco Bolívar Zapata, Marcos Moshinsky, Ricardo Miledi, Antonio García Bellido, Pablo Rudomín, Carlos Fuentes o el Colegio de México.
En las últimas ediciones resultaron premiados, entre otros, Ryszard Kapuscinski y Gustavo Gutiérrez Merino, Hans Magnus Enzensberger, George Steiner, Umberto Eco, Jean Daniel, National Geographic, las revistas científicas Science y Nature y el buscador de Internet Google, que lo obtuvo en 2008.
El galardón, dotado con 50.000 euros y la reproducción de una estatuilla diseñada por Joan Miró, es el cuarto que se falla este año tras los de las Artes, que fue para el arquitecto Norman Foster; Cooperación Internacional, que recayó en la Organización Mundial de la Salud, y Ciencias Sociales, que distinguió al naturalista y divulgador científico británico David Attenborough.
La UNAM, una institución de vanguardia humanista en América Latina
La institución ofrece 82 licenciaturas universitarias, pero además está comprometida con la enseñanza media en México a través de la Escuela Nacional Preparatoria y El Colegio de Ciencias y Humanidades, y con la investigación con 167 programas específicos y 131 maestrías y doctorados.
Fundada el 2 de septiembre de 1910 tal y como se conoce actualmente, sus orígenes se remontan en realidad a 1547, cuando la Corona de España accedió a constituirla en tiempos del arzobispo Fray Juan de Zumárraga y del virrey Antonio de Mendoza.
Fue el 21 de septiembre de 1551 cuando se expidió la cédula de creación de la Real Pontificia Universidad de México, y abrió sus puertas el 25 de enero de 1553 con una marcada vocación humanística.
Concebida a imagen y semejanza de la Universidad de Salamanca (España), inicialmente pretendía sembrar la tradición escolástica europea en América, un carácter que perdería en tiempos de la Independencia de México cuando sería rebautizada como Universidad de México.
La UNAM ha incorporado a su red educativa a 311 instituciones privadas de todo México y maneja unos 8.000 proyectos de investigación en diversas disciplinas.
Su lema ("Por mi raza hablará el espíritu") ha servido de inspiración a generaciones de mexicanos, algunos de los cuales ocuparon cargos de primer nivel en los distintos gobiernos del país e inspiraron con sus ideas el desarrollo de Iberoamérica.
De la UNAM salieron tres premios Nobel, el de Literatura Octavio Paz (1990), el de la Paz para el diplomático Alfonso García Robles (1982), y el de Química para el científico Mario Molina (1995), una eminencia en cambio climático.
Además de sus tareas estrictamente académicas, la UNAM cuenta con 23 museos que constituyen una destacada infraestructura cultural y con una serie de servicios públicos a su cargo, entre ellos el Servicio Sismólógico, el Observatorio Astronómico, la Biblioteca y la Hemeroteca nacionales, y gestiona cuatro reservas naturales.
El campus de la máxima casa de estudios mexicana es además una joya en sí mismo, con murales de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros y edificios emblemáticos como el de Rectoría (1952), cubierta con murales de Juan O'Gorman que representan la historia de México a través del pasado prehispánico, el mundo colonial mexicano, el mundo contemporáneo y la universidad y el mundo actual.
El conjunto arquitectónico de la UNAM fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2007, un privilegio que sólo tienen la Universidad de Alcalá de Henares (España) y la Central de Venezuela en Caracas.
Aparte de las actividades académicas ofrece 47 disciplinas deportivas de alto rendimiento y recreativas y su equipo de fútbol, los Pumas, ha ganado el Campeonato de Clausura 2009, el sexto título de su carrera.
Su actual rector es José Narro Robles, elegido en 2007 por un período de cinco años.