La venta de textiles bolivianos a EE.UU., Brasil, Argentina y Venezuela alcanzó los 26,9 millones de dólares entre enero y octubre de 2009, informó hoy el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), entidad privada que asesora a los exportadores.
Con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el IBCE informó que la exportación de textiles a Argentina en ese período llegó a 1,5 millones de dólares y a Brasil a 1,2 millones.
En el caso de Estados Unidos, la cifra se situó en 6,2 millones de dólares, en tanto que las exportaciones a Venezuela sumaron 18 millones.
Los productores bolivianos de textiles se beneficiaban en el pasado de la exención tributaria enmarcada en la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Droga (ATPDEA) que otorgaba EE.UU. al país a cambio de resultados en la lucha contra el narcotráfico.
Sin embargo, el Gobierno estadounidense suspendió este beneficio a Bolivia en diciembre de 2008 con el argumento de que el país no estaba cooperando lo suficientemente en la lucha antidrogas.
Tras la suspensión de la ATPDEA, el Gobierno de Evo Morales ofreció a los productores textileros mercados alternativos en Argentina, Brasil y Venezuela, si bien los exportadores han protestado debido a que la burocracia persistente en los dos primeros dificulta la fluidez de las ventas bolivianas.
El presidente del IBCE, Pablo Antelo, dijo hoy a Efe que los 26,9 millones de dólares en exportaciones de textiles están "lejos" de los 36 millones de dólares que Bolivia vendió en 2005 solo a Estados Unidos en el área de confecciones.
"No se trata de 'vestir un santo y desvestir a otro santo', se trata de sumar mercados, no de sustituir uno por otro", señaló.
Ratificó que para los productores "el mercado de EE.UU. es insustituible" pues es una plaza "con alto poder de compra, estable, previsible, transparente y es el que más manufacturas compra en el mundo".
También recordó que el crédito ofrecido por el Ejecutivo a los productores para el pago de sus aranceles a ese mercado tiene tasas comerciales que restan competitividad a las ventas bolivianas.
"El IBCE pide al Gobierno reconsiderar esto último, y restaurar una línea de crédito que debería ser concesional (bajos intereses y largo plazo) para ayudar a los productores a continuar vendiendo a los Estados Unidos y a seguir generando empleo en el país", concluyó Antelo.