La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró hoy en Naciones Unidas que "los derechos humanos son la mejor partitura que jamás hayamos escrito, y es nuestra responsabilidad preservarla".
De la Vega participó en el concierto conmemorativo del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, donde afirmó que estos derechos "seguirán siendo siempre jóvenes", por lo que "exigen una permanente defensa y extensión".
"Mantener y ampliar el legado de la Declaración es hoy, más que nunca, un compromiso, una exigencia. Solamente con esos valores podremos despejar el horizonte de un mundo cada vez más complejo, cada vez más abierto, cada vez más necesitado del soporte sólido e incontestable que constituyen los derechos humanos", dijo.
La vicepresidenta primera del Gobierno español asistió al concierto ofrecido por el director argentino-israelí y Mensajero de la Paz de Naciones Unidas, Daniel Barenboim, al que también asistieron el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente de la Asamblea General, Miguel D' Escoto.
De la Vega presentó hoy en Nueva York el primer Plan de Derechos Humanos de la historia de España ante el Consejo Económico y Social (ECOSOC) de Naciones Unidas.
"A lo largo de la historia, el silencio ha sido la coartada de la injusticia y de la discriminación. Pero el silencio cada día es menor gracias a los 30 artículos de la Declaración Universal, gracias a las 30 voces que conforman el mayor coro del mundo a favor de la igualdad, de la dignidad, de la libertad y de la justicia. Un gran coro a favor de la democracia", señaló la vicepresidenta.
En su discurso, Fernández de la Vega incidió en la importancia de recordar, en este sexagésimo aniversario de la Declaración, que "la mejor forma de hacer frente a las injusticias es, precisamente, reforzando las democracias".
Sobre el texto de la Declaración, adoptado por la Asamblea General de la ONU en 1948, De la Vega aseguró que "se ha convertido en referente moral de nuestro tiempo, trascendiendo fronteras e ideologías".
"Es un texto que alienta el entendimiento entre iguales, que pone en valor aquello que nos une, que es común a todos, y que instituye y propicia el respeto a las personas", concluyó la vicepresidenta primera del Gobierno español.
Con este concierto en favor de la tolerancia dirigido por Barenboim, la ONU concluye la celebración del 60 aniversario de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos con un concierto en favor de la tolerancia, dirigido por Barenboim junto a seis músicos procedentes de diversos países de Oriente Medio.
Para esa ocasión los músicos, procedentes de la Orquesta West-Eastern Divan de Barenboim y de nacionalidad egipcia, siria, israelí e iraní, interpretaron obras de Franz Schubert (1797-1828) y Robert Schumann (1810-1856).
Esa orquesta fue creada en 1999 junto al intelectual palestino Edward Said, tiene su sede en la localidad sevillana de Pilas (España) y es un proyecto en el que conviven jóvenes israelíes, palestinos y españoles.
El concierto de los músicos de la West-Eastern Divan en la sala de la Asamblea General, que cuenta con el patrocinio de España, ha sido la "grand finale" de los actos de Naciones Unidas con motivo del 60 aniversario de la Declaración Universal.
La organización multilateral ha llevado a cabo desde el pasado 10 de diciembre diversas celebraciones en sus diferentes sedes, para recordar la adopción en 1948 de lo que se considera es el documento más importante creado por Naciones Unidas desde su fundación hace 63 años.